Masonería Invisible
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¿Aznar Masón?
Extraído del foro de Minuto Digital
Jose María Aznar pertenece a una secta masonica (se rige por principios masonicos aunque no es una logia estrictamente hablando) desde hace pocos años:
Manuel Guerra, un docto teólogo vinculado al Opus Dei lo cita como iniciado de “Calavera y Huesos" 322 fundada en 1832 en la Universidad de Yale. Expresidentes de EE.UU. como George Bush (padre e hijo) y otros selectos miembros pertenecen a la misma, hasta más de 800. Octubre 2023.
Aznar, miembro de un grupo de "Masonería invisible”
A.A.
Mario Conde es masón.
https://memeneopensandoenti.wordpress.com/
¿Por qué Mario Conde ha indignado a la masonería?
El ex-presidente de Banesto ha desconcertado a la masonería con la propuesta de presentación de un aval que le libere de la cárcel. Sabido es que Mario Conde tiene una larga trayectoria en la Gran Logia de España y su nombre incluso había «sonado» como futuro gran maestro de la orden de la escuadra y el compás.
Detenido y encarcelado por el magistrado Santiago Pedraz bajo la acusación de blanqueo de dinero y de guardar un «tesoro» en paraísos fiscales para eludir las cuantiosas sanciones pecuniarias derivadas de su polémica gestión en Banesto, Mario Conde había conseguido que se le otorgara la libertad bajo fianza de 300.000 euros. La sorpresa ha saltado cuando se ha conocido la identidad de uno de los avalistas de su fianza: Jaime Alonso García, vicepresidente de la Fundación Francisco Franco.
En círculos masónicos ha indignado que Mario Conde recurra a este avalista. Y es que Francisco Franco fue el autor de una sangrienta represión sin precedentes contra la masonería española, que causó miles de muertos y exiliados y la incautación del patrimonio de las logias, que jamás ha sido restituído tras la normalización democrática.
https://www.eltriangle.eu/es/2016/06/17/noticia-es-43208/
Fin 1
¿Mario Conde buen Masón?
"Mario Conde era un buen masón, una persona muy equilibrada"
-¿Hay muchos masones en puestos de responsabilidad?
-Los hay de todos los colores, de todos los partidos. Militares, policías, políticos, periodistas, fontaneros, panaderos... pero lo que hay que rechazar de plano es la idea de que el Gran Maestro dirige a cada uno de sus hermanos en sus trabajos. A los más representativos les he propuesto que digan que son masones, porque creo que es bueno, pero no quieren.
- Y en el CGPJ, ¿hay muchos?
-(Se ríe con ganas) No lo voy a decir. Hay masones jueces, claro que sí, y fiscales... somos un reflejo de la sociedad. Me encanta que haya masones jueces, pero también me encanta que los haya en los talleres mecánicos.
- ¿A los masones se les expulsa?
-Si cometen alguna infracción que vaya contra la norma masónica, por supuesto, además de no admitir a quienes hayan sido condenados por la Justicia.
- ¿Como Mario Conde?
-En ese caso se le expulsó y, una vez cumplió condena, solicitó su reincorporación a la Gran Logia, que votó a favor de su ingreso. Estuvo un tiempo y luego volvió a dejarlo de modo voluntario. Era un buen masón, una persona muy equilibrada y correcta hasta que fue condenado.
- ¿Hay masones en la Iglesia?
-Hay dos sacerdotes católicos masones, uno en Murcia y otro en Canarias, no es incompatible con ser masón. Me he reunido con cardenales, con obispos y nadie me ha puesto un crucifijo en la frente. Lo que sí ha habido es una absoluta desinformación y una ignorancia por parte de los católicos. Ya no estamos excomulgados. Que lo sepa todo el mundo, los masones y los profanos. Yo no lucho contra la Iglesia y la Iglesia tampoco es nuestra enemiga.
Miembros masones
George Bush (padre e hijo)
Mario Conde (SCyD)
Jose María Aznar (PP)
Jose Luis Rodríguez Zapatero (PSOE)
Josep Lluís Carod-Rovira (ERC)
Jesús de Polanco (PSOE)
María Teresa de la Vega (PSOE)
Grande Marlasca
Armengol
Dolores Delgado García
Álvaro García Ortiz
Julián Sánchez Melgar
María José Segarra Crespo
José Manuel Maza Martín
Cándido Conde-Pumpido Tourón
Eduardo Torres-Dulce Lifante
Jesús Cardenal Fernández
Juan Cesáreo Ortiz Úrculo
Carlos Granados Pérez
Eligio Hernández Gutiérrez
Leopoldo Torres Boursault
Javier Moscoso del Prado y Muñoz
Luis Antonio Burón Barba
José Mª. Gil-Albert Velarde
Juan Manuel Fanjul Sedeño
Eleuterio González Zapatero
Antonio José García Rodríguez-Acosta
Fernando Herrero Tejedor
Ángel Víctor Torres
En el Gobierno de Zapatero hay “al menos nueve miembros masones”
La logia masónica que decidía los altos cargos de la magistratura en Italia
«Nombramiento de magistrados y altos cargos de la justicia o de fuerzas del orden» son algunas de las actividades que gestionaba la Logia Ungheria, un grupo masónico italiano que ha salido a la luz gracias a un arrepentido.
En las últimas semanas se han hecho públicas las declaraciones del abogado Piero Amara, condenado por corrupción, que implican a numerosos altos cargos.
El abogado Piero Amara ha reconocido su pertenencia a la Logia Ungheria. Asegura que empezó a conocer la asociación a través de otro magistrado. «Sabía que formaba parte de la asociación Ungheria. Un hecho que pude confirmar con el modo en que me saludó, apretando por tres veces el dedo índice sobre el pulso mientras me apretaba la mano». Un código masónico que se ha mantenido a lo largo de la historia.
El lugar en el que encontró a este colega fue «la casa de un empresario, amigo de Antonio Serrao, conocido como ‘Tonino’, que en aquella época era director general del Consejo de Estado y también miembro de la Ungheria». Ese encuentro tiene lugar poco antes que se nombrara a otro miembro de la logia, según Amara, como Fiscal General de Turín.
Nombramiento del fiscal general de Milán
Especialmente grave resulta el nombramiento del fiscal general de Milán, la principal ciudad italiana. Amara ha confesado que «la red de relaciones de Ungheria se utilizó para condicionar el nombramiento del Fiscal de Milán. Se pidieron candidaturas de amigos o de personas a las que se podía acceder, aunque no formasen parte de la asociación».
Ingreso en la logia masónica
¿Y cómo se integra una persona en una logia masónica? Amara, en declaraciones ante el juez, asegura que todo empezó en el Observatorio Permanente sobre el Crimen Organizado. En ese entorno, otro miembro de la institución al que cita con nombre y apellidos, Gianni Tinebra, le sugiere que «contaba con las características para participar con un grupo de personas más estrecho que mantenían un vínculo de solidaridad, amistad y disponibilidad, algo que me sería muy útil a lo largo de mi vida».
Amara, confiesa que «el grupo servía únicamente para el intercambio de favores. Por lo que he podido ver, este grupo ha representado, o representa, lo que definiría como una especie de contrapoder, en ocasiones más fuerte que la política». Una asociación que «tenía la capacidad de colocar a personas de su confianza en puestos clave. Sobre todo al frente de las fuerzas del orden y de la magistratura, y que los nombramientos se decidieran en sedes distintas a las institucionales».
Archivo expediente a Berlusconi
Al margen de citar nombres de magistrados y generales de los Carabinieri o de la Guardia di Finanza, el arrepentido de la masonería concreta algunas de las acciones que la red completaba con éxito. Un expediente que afectaba a Silvio Berlusconi en Caltanissetta, Sicilia, debía ser archivado. «El responsable del proceso, Alessandro Centonze, no era partidario del archivo, pero se vio obligado a hacerlo por el vínculo de asociación mafiosa, como me llegó a confesar», asegura Amara. El éxito en esta gestión facilitó la promoción de los implicados.
Declaraciones ocultadas durante años
Todas estas declaraciones, que ponen nombre y apellidos a la corrupción de la justicia en Italia, han permanecido en un cajón durante años. Por ello, la fiscalía de Brescia, en Lombardía, ha comenzado a investigar a diversos jueces por ‘omisión de acto de oficio’, al tratar de ocultar toda la red.
La logia masónica que decidía los altos cargos de la magistratura en Italia
Comparemos el caso Ungheria con lo que está ocurriendo en España. Aunque no podamos afirmar qué logias españolas han influido en tantas actuaciones desastrosas relacionadas con la Justicia, sí es posible establecer similitud con el caso Ungheria. ¿Habrá algún juez Palamara que “gestione los nombramientos de jueces y fiscales en base a criterios de amiguismo e intercambio de favores? Ha habido muchos dimes y diretes en relación a su nombramiento y a lo actuado por la ex ministra de Justicia Dolores Delgado, en su nuevo cargo de Fiscal General del Estado porque promociona a la cúpula fiscal a aquellos miembros de la asociación de fiscales a la que ella misma pertenece, frente a la mayoritaria en la carrera. También el caso de la Presidenta de las Cortes Francina Armengol a quien algunos también acusan de prevaricar al favorecer a los independentistas. Y, por último, el ministro del Interior, Grande Marlasca, en entredicho por sus arbitrarias actuaciones.
A la espera de conocer al Palamara español, confiamos en que la Verdad se imponga con la valiente declaración de algún abogado converso como Piero Amara que descubra “el insabiare” que nos ahoga.
De momento, no han podido ocultar algunos de los casos más señalados:
*Crear pruebas falsas para enmarañar y retardar el procedimiento (caso de Dina Bousselham y la tarjeta de su móvil por ser un tema relacionado con Pablo Iglesias).
*Destituciones sospechosas de abuso de poder: la de Edmundo Bal por negarse a la presión para que, como abogado del Estado en el juicio a los independentistas, bajara su calificación de rebelión a sedición que conlleva una pena menor. Claro que aún esto debió parecer insuficiente a quien realmente manda y se terminó imponiendo el indulto de los sediciosos.
*Otra situación de claro abuso de poder han sido las siguientes destituciones, todas por haber cumplido con su deber:
−La del Coronel Sánchez Corbí (por defender a la Guardia Civil y sus competencias ante la Policía Nacional)
−La del Coronel Pérez de los Cobos como jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de .Madrid. La sentencia fue anulada en marzo de 2021 por la Audiencia Nacional, pero por influencia de alguien se retractó cinco meses más tarde y respaldó al ministro Marlasca en dicho cese. Y, en nuevo abuso de poder, se apartó de la consolidada jurisprudencia del TS sobre el deber de motivación de los ceses de funcionarios públicos destinados en puestos de libre designación, ya que considera que la misma no es de aplicación a los guardias civiles. El veto o venganza es tan manifiesto, que, si bien, según el Instituto Armado el coronel reúne todos los méritos exigidos para ser ascendido a general, ese alguien sigue presionando para que le sea denegado.
−La destitución de Paz Esteban como directora del CNI con el objetivo de calmar a los socios de gobierno por las escuchas de Pegasus y así no verse privado de sus votos. Paz Esteban compareció en el Congreso y su intervención, cargada de verdad, desbarató las prisas por desalojarla. Sus explicaciones acreditaron que el espionaje a 18 líderes independentistas había sido bajo autorización judicial. Los servicios secretos actuaron de acuerdo a la legalidad. En el CNI hablan de «frustración» por el señalamiento que se les ha hecho desde el Gobierno insinuando que realizan un trabajo sobre el que no hay control. Apoyan rotundamente a la directora. No sirvió de nada, había que destituir a quien había obrado recta y lealmente. Destruir una carrera para dar satisfacción a quienes se habían rebelado contra la Nación.
Hay más abusos de poder, que dañan la esencia del Estado de Derecho:
* El abuso del decreto ley por el Gobierno para evitar, también, el control parlamentario;* El fraccionamiento indebido de contratos por las Administraciones públicas para evitar su fiscalización y otorgarlos a personas o empresas «cercanas» (fraude de ley que se repite todos los días. «Razones de urgencia», casi nunca razonadas, han multiplicado durante la pandemia estas adjudicaciones «a dedo»). *Los nombramientos de vocales del Tribunal Constitucional, del Consejo General del Poder Judicial o del Tribunal de Cuentas -el último reparto de cromos que realizaron el defenestrado García Egea, por el PP, y el ministro Bolaños, hace apenas cinco meses-. En esa pelea de egos y situación en los escalones de la pirámide, se debaten ahora por la renovación del CGPJ.
Pero como el mal no se ataja, la doliente España, está cada vez peor al aumentar la gangrena. Es lo que ha ocurrido con el caso gravísimo que demuestra cómo el poder político se mofa del Estado de Derecho sin que por la masa de la sociedad haya recibido el menor reproche: La decisión personal del presidente Sánchez sobre el Sáhara, sin ni siquiera informar a su Gobierno ni al Parlamento, y sin pensar en las graves consecuencias que acarreará al pueblo español. ¿Y por qué? ¿A quién beneficia? A España no, desde luego. A Marruecos sí, por supuesto. Naturalmente se ha apresurado a aumentar unilateralmente sus aguas territoriales incluido el dominio de las montañas conocidas como “las abuelas de Canarias” cargadas de los minerales que tanto se cotizan hoy en día y, al parecer, también hay próxima una bolsa de petróleo. La extensión de las aguas reducen también las posibilidades de pesca a los barcos españoles. Esto sin contar la posición en contra de Argelia que, de momento, se limita a cortarnos el suministro del gas.
Tanto perjuicio causado tan torpemente a toda la sociedad española, obliga a sospechar que, si como afirma el profesor Armando S. Andruet, en situación similar, el parecer viene a gobernar al ser, alguno o algunos se han beneficiado de la inexplicable torpeza.
La Logia Ungheria y sus hermanos en España
En contra de cuanto se dice, existen referencias a la creación en aquellos años de alguna logia, como por ejemplo la que se creó en la base americana de Torrejón de Ardoz, denominada Arthur T. Weed nº 59 adscrita a la Gran Logia Nacional de Francia (GLNF), la cual, aunque tenía el compromiso de no iniciar a españoles, si transmitió sus ideas fuera de ella a través de sus amistades.
De modo que a partir del 20 de noviembre de 1975, fecha de la muerte de Franco, los “durmientes” empezaron a despertar. Se desatan rumores−en Masonería es difícil tener pruebas evidentes− como el de que la logia masónica Unión Hispana, con sede en París, se había trasladado a Madrid[1] al tiempo que Jean Mons, Gran Maestro de la Gran Logia Nacional Francesa, había transferido las diez Logias españolas a la jurisdicción de la Gran Logia de España.
La cuestión es que finalmente, el 29 de junio de 1979, fue legalizada la masonería de facto, (el GOE), con la inscripción en el Registro Nacional de Asociaciones dependiente del ministerio del Interior. Los artífices de dicha inscripción son Villar Massó, abogado madrileño iniciado en la logia Unión Hispana nº 1 de París perteneciente al GOE en el exilio (GOEe); Jaime Fernández Gil de Terradillos, Gran Maestro interino del GOEe; y García Borrajo, abogado, Gran Orador y ministro de Estado del Supremo Consejo de Grado 33. Nada extraño si se tiene en cuenta que la Constitución Española de 1978 se escribió en una ‘Logia Masónica’, en el Parador de Gredos, según Jordi Solé Turá, uno de los siete masones necesarios para formarla.
Después de que abatieran columnas en la época de Franco, llega el tiempo contrario, el de alzar columnas, es decir, inaugurar logias por doquier y se le dedican estudios y reportajes, de manera que “amenaza con transformarse en moda e incluso en un preciado florón para más de un “currículum”, por lo que, ante tanta proliferación, de la Cierva pidió que al igual que su retorno es consecuencia de la libertad que tanto pidieron, espera que ellos comprendan también que dentro de esa misma libertad, un historiador pueda exponer con nitidez lo que adivina sobre la masonería y un periodista pueda manifestar su aprensión ante el poderoso cargamento de ruedas de molino con que las vanguardias masónicas se presentan estas semanas ante el general papanatismo”[4]. No andaba descaminado con su desconfianza don Ricardo: véase la LMH y la nueva vuelta de tuerca que pretenden imponer.
Bien, pues como se temía de la Cierva, aquellas ruedas de molino de las que hablaba, aumentaron en la misma medida que el papanatismo, así que después de muchas tensiones surge la catástrofe del 11M organizada y muy bien calculada para dos días antes de unas elecciones. Consecuencia de ello y de ese papanatismo que convenció a tanta gente, fue la desgraciada elección de Rodríguez Zapatero como presidente del gobierno de España. Es absolutamente imposible contrastar su posible filiación masónica, pero por sus vinculaciones familiares, sus amistades y afinidades, y, sobre todo, por aquello de “por sus obras les conocereis” es decir por la Alianza de Civilizaciones, la actitud con el independentismo y lo que aquí nos ocupa, el complejo eclesial del Monasterio y Basílica del Valle de los Caídos, que ellos, por su profundo laicismo, quieren destruir desde entonces basándose en la malhadada Ley de Memoria Histórica.
Ahora ya estamos curados de espanto, pero entonces nos sorprendió la elección de semejante personaje, hasta que leímos a Maurice Caillet en «Yo fui masón». Él explica que a nivel europeo existe una logia de parlamentarios que decide a quién hay que promocionar. Al parecer así lo hicieron basándose en la promesa de Zapatero de que los avances sociales que iba a implantar en España provendrían de los valores masónicos.[5] El Partido Popular, partido al que perteneció, Ricardo de la Cierva asegura que en él «hay masones a punta de pala» y que «una de las razones de mi marcha es cuando me di cuenta de que aquello estaba invadido». Por eso Rajoy no ha tocado ni una coma de todas las leyes progre-izquierdista-masónicas que aprobó el gobierno anterior del PSOE[6]
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Así las cosas, el paciente y sufrido españolito que añora vivir en una España con los valores tradicionales que le enseñaron sus padres, se encuentra (disculpas a Machado), “entre una España que muere y otra España que bosteza”; no peor, mucho peor, una España que se descoyunta, no solo territorialmente, sino que, o quizás por ello, pierde virtudes, valores y cualidades, al agravarse la situación con la toma del poder de Pedro Sánchez, quien, aún con una victoria exigua, ha conseguido dar cumplimiento a una de las exigencias de la masonería, como era sacar a Franco de su tumba en la Basílica. No sabemos si la orden le vino dada por Soros en cualquiera de sus visitas, pero Sánchez se apresuró a cumplir: se profanó la tumba, le negaron los reconocimientos que como militar de la más alta graduación le correspondía y así estaba dispuesto por Ley y no consintieron que su féretro fuera cubierto con la bandera española.
Esta macabra afrenta han intentado justificarla por la Ley de Memoria Histórica aun cuando en puridad, no le es aplicable, ni tampoco cuanto se inventan de genocidios, mientras ocultan los que ellos sí causaron. Es una cuestión más esencial para los principios de la fraternidad. Se trata de la juramentada venganza masónica para defender a un hermano masón contra Franco por lo que consideraron un ultraje de éste a su tumba. Los hechos sucedieron así:
En 1952, el general Francisco Franco visitó el monasterio de Poblet (Tarragona), que acababa de ser restaurado de los destrozos ocasionados por guerras, revoluciones y sobre todo por los busca tesoros después del abandono del Monasterio con motivo de la Ley de desamortización dictada por otro masón, Juan Álvarez de Mendizábal de 1836 a 1837. Allí observó que la sepultura del duque de Wharton se encontraba en la Capilla del Santo Sepulcro, delante del altar, a la derecha del atrio de la Iglesia. ¿El famoso masón duque de Wharton, creador del Club del Fuego Infernal−donde se dice se adoraba al demonio−, enterrado en lugar preferente de una iglesia católica? Sucedió que después de una azarosa vida y de dilapidaciones continuas, fue encontrado por unos monjes en la calle, enfermo y alcoholizado. Lo llevaron a la abadía y allí falleció en 1731, a los 32 años. En el momento de la visita, poco quedaba del cuerpo del duque debido a sucesivos expolios sufridos por el monasterio, pero Franco consideró que, dado el curriculum vitae del difunto, no era digno de que su tumba ocupara aquel destacado lugar del recinto cristiano y fue trasladado al lugar donde eran enterrados los monjes a su fallecimiento.
El duque de Wharton
Los masones siempre consideraron este acto un ultraje a un histórico personaje de la masonería y, por tanto, merecedor de reparación. De ahí el interés por profanar la tumba del general Franco y, según ha contado algún diario, realizando un rito masónico. El profesor Bárcena dice que Franco, para la masonería, no es sino el “asesino” (aunque el duque murió por sus excesos), del conocimiento oculto que ellos transmiten, porque son gnósticos”. Ese “saber absoluto” que “se les ha transmitido desde Caín”. Y, en consecuencia, en la profanación− que sólo pudieron presenciar contados miembros de la familia del difunto y a la que prohibieron asistir a los monjes del propio monasterio−, actuaron siguiendo el ritual noveno (por el número de miembros participantes). Bárcena desveló quiénes fueron los participantes y el puesto que desempeñaron en el ritual[7], destacando a los tres miembros principales:
Ministra Dolores Delgado (1), notaria mayor del reino, representa a Salomón, que viene a vengar la muerte de su arquitecto
Pedro Garrido Chamorro (2), director general de registros y notariado, actúa como el inspector.
Félix Bolaños García (3), secretario general de la Presidencia del Gobierno, era el jefe de los nueve elegidos.
Antonio J Hidalgo López (4), subsecretario de la Presidencia, relaciones con las Cortes e igualdad.
Vidal Santos Yusta (5), médico forense.
Tres técnicos que estaban allí presentes para ejecutar la exhumación de los restos mortales (6, 7 y 8).
Miguel Ángel Oliver Fernández (9) secretario de Estado de comunicación (éste no consta en el acta levantado por la ministra porque es el “más uno” que según el rito se incorpora más adelante).
Para completar el rito, las tres máximas autoridades no estuvieron juntas en el momento clave y todos pudimos comprobar las imágenes de la explanada en las que se veía a la ministra en el centro y a ambos lados de ella los otros dos personajes guardando la misma distancia, vigilando los tres la introducción del féretro de Franco en el helicóptero.
Pero ¿quién fue el duque de Wharton? ¿Realmente puede ser considerado el depositario de la sabiduría de Salomón, o, en realidad fue una acción para disimular lo que, en realidad era un acto de odio y venganza sobre unos pobres huesos de aquel contra quien, a pesar de sus intentos, no pudieron acabar con su vida?
Phillip Wharton nació un 24 de diciembre del 1698 cerca de Oxford. De la relevancia de su familia dice mucho que en su bautizo fueran sus padrinos el Rey Guillermo III y la Princesa Ana de Dinamarca, futura Reina Ana. Su padre Thomas Wharton (1648 – 1715), participó en las negociaciones para la unión o absorción de Escocia en lo que se llamó el Reino Unido, y posteriormente fue enviado a Irlanda para ejercer el poco envidiable cargo de Lord Lugarteniente entre 1708 y 1710, época durísima y conflictiva para los irlandeses puesto que en ella se aplicaron las terribles leyes penales del 1704 que imponían a los católicos irlandeses la sumisión más absoluta.
Quizá esto marcó la personalidad de Phillip y su futura adscripción al bando católico y a los grupos militares de exiliados irlandeses y escoceses al servicio de los Estuardo, protegidos por el rey de Francia Luis XIV y luego por el que fue rey de España Felipe V. Se revela como un gran orador en una línea política de conciliación entre la Inglaterra católica partidaria de Jacobo III, sustentado por los Tories, y la anglicana sustentada por los Whigs. Y es en esta época en la que podemos fijar el inicio formal de sus actividades en Masonería pues entra en contacto con Anthony Sayer en los inicios de la llamada “Gran Logia de Londres y Westminster” constituida el 24 de junio. Había conocido a masones importantes, como Desaguliers en 1720, Payne en 1721 o a Lord Montag, en 1722, año en el que Wharton es nombrado Gran Maestro e instalado el 24 de junio para el año masónico en curso (el año masónico se toma de solsticio a solsticio).
Los masones afirman que la misión primordial de su institución consiste en preparar la Concordia Universal, para lo cual debe mejorar tanto al hombre como a la sociedad y según dicen, tiene por objeto la búsqueda de la verdad, el estudio de la moral y la práctica de la solidaridad; resulta por ello una extravagante incoherencia que, al tiempo que Wharton se inicia en la masonería, funda el Hellfire Club (El Club del Fuego Infernal), una sociedad integrada por personas de la élite y la cultura y se conformaba como una entidad secreta, con miembros que guardaban absoluto silencio de sus rituales. Se les acusaba de la realización de rituales satánicos y orgías, y de que blasfemaban jocosamente de la religión cristiana con alcohol y prostitutas. Continuó dirigiendo el club sir Francis Dashwood[8].
Por esta época, al parecer se arruinó con una inversión en la South Sea Company que, en principio pretendía salvar las finanzas de Inglaterra después de la Guerra de Sucesión de España pero que resultó un gran escándalo y fraude financiero con conexiones gubernamentales. Para los economistas esta bancarrota es un primer ejemplo, de un efecto burbuja en Bolsa. A pesar de la quiebra, sigue trabajando para la masonería organizando el hecho más relevante durante su periodo de Gran Maestro al mandar en 1723 organizar y publicar las llamadas Constituciones de Anderson, auténtica carta magna de todos los Masones del mundo, inicio de la masonería especulativa; y ya en 1724 y muy cerca de tener que exiliarse en 1725 por su defensa de la causa jacobita, vuelve a dar un giro de 180º al participar en el “escándalo” de los Gormogons, el Antiguo y Noble Orden de los Gormogons[9], una sociedad secreta británica cuya finalidad, al parecer, era burlarse ridiculizando a la masonería.
Actuando siempre en la prominente posición de Embajador en España del pretendiente Jacobo III, el duque, una vez más, se acerca de nuevo a la fraternal secta y funda la primera logia especulativa que se estableció en nuestro país; lo hizo en Madrid, el 15 de febrero de 1728[10]. Se le atribuye también la instauración de la Masonería en Europa continental, agrupó a las Logias, sobre todo militares, creadas en Escocia en 1688-1699, alrededor de Jacobo II Estuardo y creó la Gran Logia, siendo su primer Gran Maestro. Un hecho trascendente de esta primera época de la masonería continental es que todos sus protagonistas son partidarios del Pretendiente, Jacobo III, y todos conectados con el Duque de Wharton como figura preeminente.
Franco, conocedor de estos afanes del duque tan opuestos a la Iglesia al tiempo que propulsor de tantos males para España, vino a explicarlo en un artículo en el diario Arriba: “Desde que Felipe Wharton, uno de los hombres más pervertidos de su siglo, fundó la primera logia de España, hasta nuestros días, la masonería puso su mano en todas las desgracias patrias.”
Muy cierto, pero los masones no se lo perdonan. Olvidando los 44 años que lleva muerto, pretenden degradarle como si fuera un militar en ejercicio. Intentaron, sin éxito, que el Vaticano le retirara la Orden Suprema de Cristo condecoración concedida en 1953; ahora presionan para que Francia le quite las dos medallas de la Legión de Honor−una por su labor en la Academia Militar de Zaragoza y otra por sus méritos en la campaña del Rif−, para lo cual, por medio de Juan Ocaña Doctor[11] han interpuesto recurso ante la justicia francesa, aunque ésta de forma expresa y sensata ha determinado que «ninguna acción de retirada puede ser emprendida o proseguida contra una persona fallecida», a pesar de lo cual, las espadas siguen en alto porque los masones, que no se mueven tanto por su sentido patriótico como por la fraternidad a su secta y la Obediencia a sus directrices, no cejan.
Acabado con quien fue gran defensor de la Iglesia en España, ahora continúan con todo aquello que recuerde su persona, es decir, pretenden acabar con el conjunto monumental del Valle de los Caídos por dos razones: es un monumento dedicado a la Iglesia que exalta su mayor símbolo, la Cruz, a la que odian, y es un proyecto personal de Francisco Franco al que si pretenden quitarle las medallas, cuanto más el impresionante monumento. Para ello, el siguiente paso del Gobierno de Sánchez será expulsar a los benedictinos del Valle de los Caídos que nunca se han mostrado acomodaticios al poder y mostraron su oposición a la exhumación del fallecido Jefe del Estado ya que no había acuerdo con la familia y había que pedir autorización para entrar en la Basílica. Condiciones que no fueron respetadas por el gobierno. La profanación de la Basílica ha sido recurrida por los benedictinos ante el silencio público de los obispos en España. Este posicionamiento fue clave para que, según el citado diario, el Ejecutivo reafirmase su voluntad de apartarles de la gestión del Valle de los Caídos.
Desposeído del mayor valedor que ha tenido la Iglesia católica y expulsados los valientes benedictinos con el P. Santiago Cantera al frente[12], tienen intención, seguramente sin intención alguna en contra, desacralizarán el monumento y llevarán a cabo, una vez más, la acción que están llevando a cabo con más satisfacción en otros lugares, esto es, destruir, cual talibanes de Bàmiyan, la magnífica Cruz que corona el conjunto de Basílica y monasterio.
Como en 1936, estos individuos no crean, simplemente destruyen. Y también como entonces, su odio se centra preferentemente en atacar a la Iglesia y sus símbolos. En estos momentos con un nuevo Frente Popular en el gobierno, tonto útil, como en tantas ocasiones anteriores, al servicio de la masonería para que esta consiga su ideal de establecer un gobierno mundial y una religión sincrética con poco de católica.
[1] ABC, 9 de noviembre de 1977, p. 27.(NOTA: que las sedes de las logis estuvieran radicadas en Francia, dificultaba pero no impedía que sus miembros vivieran en España.)
[2] Antonio de Villar Massó, gran oriente español de la masonería, miembro de la VI promoción de la Academia General Militar, arma de Caballería, y abogado en ejercicio, fue uno de los primeros masones que se dieron a conocer a la opinión pública tan pronto como llegó la democracia y fue legalizada la masonería. Era comendador de la orden de Scandenberg y caballero de la orden de la Corona de Bélgica.
[3] https://mailchi.mp/3ddfc26f8dab/eloriente169-938721-8m0qlkm9r6-939161?platform=hootsuite
[4] Ricardo de la Cierva: “El día en que se alzaron las columnas”-ABC 11/06/1981
[5] https://www.abc.es/espana/abci-masoneria-partidos-politicos-sociedad-201211100000_noticia.html
[6] https://www.religionenlibertad.com/noticias/1587/el-psoe-siempre-ha-sido-un-partido-masonico-y-en-el.html
[7] https://infovaticana.com/2019/11/09/hubo-un-ritual-masonico-en-la-exhumacion-de-franco/
[8] Francis Darshwood (1708-1781) fue un libertino acusado de satanista, filántropo, político y noble británico que fue tesorero real, canciller y barón. El club aglutinó a gran cantidad de destacadas figuras tanto de Gran Bretaña como de Estados Unidos, incluyendo al renombrado masón, Benjamín Franklin, padre fundador de los Estados Unidos. Se desintegró tras el nombramiento de Dashwood en la Cámara de los Lores. Benjamin Franklin fue miembro del club.
[9] Parodiando la antigüedad salomónica a que la masonería regular hace remontar su origen, la orden hizo remontar la suya a los primeros Emperadores de la China. El origen de la palabra «Gormogon», según el The 1811 Dictionary of the Vulgar Tongue, sería la de un «monstruo con 6 ojos, 3 bocas, 4 brazos, 8 piernas (5 de un lado y 3 del otro), 3 anos y una vagina en la espalda». El primer gran maestro fue nombrado « Oecumenical Volgi », y fue Andrew Michael Ramsay, jacobita como Wharton, por lo que la orden fue acusada de jacobinismo.
[10] “La Matritense” en el Hotel de las Tres Flores de Lys, que se encontraba en la calle ancha de San Bernardo, y recibió el número 50 del registro oficial de Londres, estuvo constituida por un grupo de ingleses de paso por España.
[11] Su padre Juan Ocaña Torrejón requisó el consultorio en Albacete para albergar el cuartel general de las Brigadas Internacionales dirigidas por André Malraux (“el carnicero de Albacete”), de quien era intendente. Se exilió en Francia
[12] Por la «Ley de Memoria Histórica 2.0» derogarán el decreto que permite a los monjes celebrar el culto católico en la Basílica. Según informa el diario ultraizquierdista eldiario.es, esta será una de las medidas que pondrá en marcha el Ejecutivo mediante la reforma de dicha Ley que esperan llevar al Congreso de los Diputados en el mes de marzo del presente año.
La masonería contra el Valle de los Caidos
Fin 2
Zapatero y la masonería
Vínculos entre José Luis Rodríguez Zapatero y la masonería. Para entenderlo, es necesario distinguir entre los datos históricos confirmados, las influencias ideológicas y las acusaciones o teorías que circularon durante su mandato.
El abuelo paterno del expresidente, el capitán Juan Rodríguez Lozano, fue un masón confeso perteneciente a la leonesa logia Emilio Menéndez Pallarés nº 15 integrada en el Grande Oriente Español. Rodríguez Lozano utilizaba el nombre simbólico de «Rousseau». Fue fusilado por las tropas franquistas en 1936. Zapatero ha mencionado en numerosas ocasiones la importancia del testamento de su abuelo, centrado en la libertad y la tolerancia, en su formación política.
En 2006, Zapatero inauguró el Museo de la Fundación Sierra-Pambley en León, un lugar con profundas raíces masónicas vinculado a la Institución Libre de Enseñanza.
Aunque Zapatero no fuera masón, su agenda política compartía los valores del laicismo defendidos tradicionalmente por la masonería española. A título de ejemplo, cabe reseñar estos asuntos:
Educación para la Ciudadanía: Fue un claro intento de imponer una moral laica y de inspiración masónica en las escuelas. Ley que disolvía la institución matrimonial. Equiparó la unión entre personas del mismo sexo y sustituyó los conceptos de “padre” y “madre” por los de “progenitor A” y “progenitor B.”
Alianza de Civilizaciones: Fue una estrategia internacional inspirada en el ideal masónico de «confraternización universal» sin reconocimiento de un Padre común.
El historiador Ricardo de la Cierva aseguró que Zapatero y varios de sus ministros eran masones, llegando a afirmar que «ocho titulares del Gobierno» pertenecían a la Gran Logia de España.
Ortiz Burbano de Lara, Gran Maestre de una logia en Nueva York, afirmó en 2005 que Zapatero era masón. También alabó sus cambios sociopolíticos.
No obstante, el propio Zapatero ha negado en repetidas ocasiones ser masón. Asimismo, representantes de la Gran Logia de España (GLE) han aclarado en diversas entrevistas que, aunque comparten valores, el expresidente no figura en sus registros. Así lo han mencionado igualmente masones como Gustavo Vidal. Por otra parte, se ha señalado que la GLE celebraba sus reuniones en la biblioteca Azcárate, actual sede vinculada a la Fundación Sierra-Pambley, inaugurada como museo por el propio Zapatero en 2006, lo que muestra una continuidad histórica del lugar pero no prueba iniciación de Zapatero en la masonería.
En resumen, las “pruebas” sobre una relación personal de Zapatero con la masonería son, en sentido estricto, testimonios y opiniones sin respaldo documental público; la única relación claramente probada es la condición masónica de su abuelo y el vínculo histórico con espacios asociados a esa logia.Lo que no hay ninguna duda es que Rodríguez Zapatero fue un defensor acérrimo del laicismo más agresivo, uno de los valores esenciales de la masonería. De ahí su célebre frase: “más gimnasia y menos religión”, pronunciada el 8 de febrero de 2004 durante la campaña electoral. La consideración del aborto como un “derecho”, la devaluación académica de la asignatura de religión y la agilización de los trámites de divorcio fueron aspectos clave de su proyecto. Mariano Rajoy apenas retocó las políticas de Zapatero. Por supuesto, Pedro Sánchez lo retomó y desarrolló con entusiasmo.
Fin 3
Guerra interna en la masonería entre sanchistas y felipistas por el control del GLE
Gane quien gane, a la Gran Logia de España (GLE) la seguirá controlando el PSOE. ¿O es al revés?
Las elecciones en la Gran Logia de España (GLE), previstas para el sábado 17 de enero, llegan marcadas por la desconfianza, la división interna entra familias socialistas y una fuerte carga política. La vinculación del PSOE con la Gran Logia es evidente desde hace años, pese a los intentos de presentar el proceso como una simple renovación interna. Lo que hace distinta estas elecciones es la lucha que existe entre dos clanes socialistas para liderar a los masones: sanchistas y felipistas.
La salida del actual Gran Maestre, el senador socialista José María “Txema” Oleagaha evidenciado una guerra interna entre dos corrientes socialistas enfrentadas. Una – la de José María “Txema” Oleaga,- responde al núcleo sanchista. La otra se presenta como reformista, aunque mantiene vínculos con el PSOE clásico de Felipe González.
Una batalla interna entre socialistas que ha trasladado su conflicto político interno a una de sus instituciones claves y preferidas como es la masonería. Así lo denuncian numerosos masones críticos, que alertan del deterioro institucional y de la pérdida de credibilidad de la organización.br>
Dos facciones socialistas y una masonería politizada
Las fuentes internas describen dos bloques claros. Por un lado, el sector sanchista, liderado por Oleaga y su equipo. Por otro, una facción vinculada al socialismo de la etapa de Felipe González, que impulsa la candidatura del socialista y masón Jesús Gutiérrez Morlote, ex secretario general de Salud (Insalud) bajo el Gobierno de Felipe González.
Este enfrentamiento no representa una ruptura real. El PSOE controla la Gran Logia desde ambas orillas. Cambia el rostro, pero no el fondo. Gane quien gane, el control político permanece intacto. ¿O es al revés?, ya que quien gane la masonería estará en el PSOE.
Los propios masones reconocen que nunca habían vivido un nivel tan alto de politización interna. Muchos cargos orgánicos ostentan responsabilidades públicas. La independencia formal de la GLE se ha diluido por completo.
El clan Oleaga y la concentración de poder
Las críticas al mandato de Oleaga se acumulan. Diversos miembros denuncian una concentración total de poder en los órganos directivos. Oleaga designó a su hermano, Jesús Oleaga, como director del Consejo Rector. También colocó a Francisco Javier Rivas al frente de la Comisión Constitucional Permanente.
Ambos órganos deben garantizar la legalidad interna. Sin embargo, el sector crítico cuestiona su neutralidad. Las denuncias internas no prosperan. Las reformas prometidas nunca llegaron. La transparencia brilla por su ausencia.
El PSOE de Sánchez controla – al igual que en Ferraz- la Gran Logia mediante estructuras cerradas, cargos designados y un sistema que impide la fiscalización real desde las bases.
Votaciones telemáticas y desconfianza generalizada
Otro foco de tensión reside en el sistema de votación telemática. Hasta ahora, la GLE celebraba sus elecciones de forma presencial. La cúpula impuso el nuevo sistema sin consenso. Numerosos masones expresan su desconfianza. Temen un proceso controlado desde arriba. Consideran que la dirección actual maneja los tiempos, las normas y los resultados.
Este clima refuerza la percepción de que la cúpula sanchista controla la Gran Logia y utiliza sus mecanismos internos como prolongación de sus prácticas partidistas. Y es que Sánchez sabe mucho de adulterar elecciones.
Además, el nombre de Patxi López aparece como apoyo político en la sombra de Oleaga. Todo ello refuerza la idea de que el PSOE de Sánchez controla la Gran Logia mediante una red de influencias cruzadas.
Investigaciones, cargos públicos y sombras persistentes
Las investigaciones periodísticas sobre vínculos entre masones y cargos públicos investigados han agravado la crisis. Informaciones relacionan a miembros masónicos con los casos Koldo, Damco y RR7. Las fuentes internas señalan el papel del ministro filomasón Ángel Víctor Torres, acusado de impulsar la masonería desde su cargo.
Un relevo aparente que no cambia nada
Oleaga ha renunciado a presentarse a la reelección. Las fuentes hablan de desgaste y rechazo interno. Sin embargo, el relevo no implica una ruptura real.
El candidato favorito es el masón Jesús Gutiérrez Morlote que procede del aparato socialista de los años noventa. Fue un excargo socialista de Felipe González.
El aspirante avalado por el sector de Oleaga, Shaun Parsons, cuenta con el respaldo de la actual directiva.
Las demás candidaturas carecen de peso real. El PSOE controla la Gran Logia porque ninguna opción plantea una despolitización efectiva ni una regeneración profunda. Pero como dice un masón, «Gane quien gane, al GLE lo seguirá controlando el PSOE. ¿ O es al revés?-
Guerra interna en la masonería entre sanchistas y felipistas por el control del GLE
desde abril de 2022 se han reactivado o consagrado 15 Respetables Logias Simbólicas en el conjunto de la geografía española. Es decir, el 8% de las Logias activas en la actualidad en la Gran Logia de España han iniciado o retomado trabajos en los últimos tres años. Es especialmente interesante observar cierta explosión de ritos hasta ahora menos implantados pero que crecen, algunos con mucha fuerza: 5 de estas Logias están trabajando en el Rito Francés Moderno, 1 en el Rito Escocés Rectificado, 1 en el Rito Alemán y 1 en el Rito de York. Hay también 1 Logia nueva trabajando en Emulación y las 6 restantes lo hacen en el rito más implantado en España, el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. 13 de las Logias trabajan en idioma español, 1 en idioma catalán, y 1 en idioma alemán.
En el caso de los triángulos no podemos hacer porcentajes, ya que hasta 2024 no se ha retomado esta posibilidad: nada menos que 8 nuevos triángulos, que se encuentran repartidos en 6 Provincias masónicas de nuestra Obediencia, se han creado en menos de 18 meses, indicando la verdadera pasión existente por la masonería regular en plazas y lugares que no disponen de Logia y que ahora tienen la oportunidad de convertirse en una. En este caso, 6 de los triángulos trabajan en Rito Escocés Antiguo y Aceptado y 2 en Rito de York, y todos lo hacen en idioma español. Siempre que veo estas cifras recuerdo, y honro, al Respetable Hermano Andoni Fuentes de Cia, que se ha encargado de esta labor con encomiable vocación de servicio, y, qué duda cabe, una enorme eficacia.
¿Se traduce esto en nueva membresía en la Gran Logia de España? La verdad es que sí. Desde abril de 2022 hasta el día de redacción de este Editorial, el número de miembros totales registrados en la Gran Logia de España, considerando profanos que ven la luz, pero también las planchas de quite, así como afiliaciones, regularizaciones y hermanos que han pasado al Oriente Eterno, ha subido un 11,6%.
Es legítimo preguntarse por las razones para este crecimiento, por supuesto. Sin duda debe haber razones internas y razones externas. Quisiera analizar brevemente las internas, ya que dependen de nosotros, y que probablemente están mostrando fortaleza e interés hacia el exterior. La Reforma de la Constitución aprobada en la Gran Asamblea de Fuengirola de enero de 2024 es clave para los triángulos, desde luego. La atención a los medios de comunicación que se han acercado a la Gran Logia de España, a los que se ha atendido siempre que la aproximación era respetuosa, ha sido amplia y considerando las nuevas formas de comunicación: entrevistas en periódicos y radios, pero también en podcasts y canales de YouTube, nacionales e internacionales. La mayor disponibilidad de información directa desde canales y redes oficiales de la Gran Logia de España en multitud de plataformas de difusión contribuye a dar una imagen sólida y propositiva de la institución y sus valores. Debo también subrayar el empeño del Gran Maestro en vincular su labor a la recuperación de la Memoria de los masones (y familias de masones) represaliadas durante el franquismo, con un discurso al que creo que la opinión pública, una vez que se conocen los detalles y se despojan de los prejuicios, resulta ser muy sensible. Iniciativas culturales e investigadoras paralelas, como el cómic ‘El Águila y el compás’ (cuyo artífice es el Venerable Hermano Juan Cantero, de la Gran Logia Provincial de Baleares) o el trabajo de estudio de los documentos presentes en el antiguamente llamado Archivo de Salamanca, han ayudado a persistir en la siempre complicada labor de restaurar el nombre y honorabilidad de la Orden en nuestro país.
La Gran Logia de España
Fin 4
Gane quien gane, a la Gran Logia de España (GLE) la seguirá controlando el PSOE. ¿O es al revés?
Las elecciones en la Gran Logia de España (GLE), previstas para el sábado 17 de enero, llegan marcadas por la desconfianza, la división interna entra familias socialistas y una fuerte carga política. La vinculación del PSOE con la Gran Logia es evidente desde hace años, pese a los intentos de presentar el proceso como una simple renovación interna. Lo que hace distinta estas elecciones es la lucha que existe entre dos clanes socialistas para liderar a los masones: sanchistas y felipistas.
La salida del actual Gran Maestre, el senador socialista José María “Txema” Oleagaha evidenciado una guerra interna entre dos corrientes socialistas enfrentadas. Una – la de José María “Txema” Oleaga,- responde al núcleo sanchista. La otra se presenta como reformista, aunque mantiene vínculos con el PSOE clásico de Felipe González.
Una batalla interna entre socialistas que ha trasladado su conflicto político interno a una de sus instituciones claves y preferidas como es la masonería. Así lo denuncian numerosos masones críticos, que alertan del deterioro institucional y de la pérdida de credibilidad de la organización.br>
Dos facciones socialistas y una masonería politizada
Las fuentes internas describen dos bloques claros. Por un lado, el sector sanchista, liderado por Oleaga y su equipo. Por otro, una facción vinculada al socialismo de la etapa de Felipe González, que impulsa la candidatura del socialista y masón Jesús Gutiérrez Morlote, ex secretario general de Salud (Insalud) bajo el Gobierno de Felipe González.
Este enfrentamiento no representa una ruptura real. El PSOE controla la Gran Logia desde ambas orillas. Cambia el rostro, pero no el fondo. Gane quien gane, el control político permanece intacto. ¿O es al revés?, ya que quien gane la masonería estará en el PSOE.
Los propios masones reconocen que nunca habían vivido un nivel tan alto de politización interna. Muchos cargos orgánicos ostentan responsabilidades públicas. La independencia formal de la GLE se ha diluido por completo.
El clan Oleaga y la concentración de poder
Las críticas al mandato de Oleaga se acumulan. Diversos miembros denuncian una concentración total de poder en los órganos directivos. Oleaga designó a su hermano, Jesús Oleaga, como director del Consejo Rector. También colocó a Francisco Javier Rivas al frente de la Comisión Constitucional Permanente.
Ambos órganos deben garantizar la legalidad interna. Sin embargo, el sector crítico cuestiona su neutralidad. Las denuncias internas no prosperan. Las reformas prometidas nunca llegaron. La transparencia brilla por su ausencia.
El PSOE de Sánchez controla – al igual que en Ferraz- la Gran Logia mediante estructuras cerradas, cargos designados y un sistema que impide la fiscalización real desde las bases.
Votaciones telemáticas y desconfianza generalizada
Otro foco de tensión reside en el sistema de votación telemática. Hasta ahora, la GLE celebraba sus elecciones de forma presencial. La cúpula impuso el nuevo sistema sin consenso. Numerosos masones expresan su desconfianza. Temen un proceso controlado desde arriba. Consideran que la dirección actual maneja los tiempos, las normas y los resultados.
Este clima refuerza la percepción de que la cúpula sanchista controla la Gran Logia y utiliza sus mecanismos internos como prolongación de sus prácticas partidistas. Y es que Sánchez sabe mucho de adulterar elecciones.
Además, el nombre de Patxi López aparece como apoyo político en la sombra de Oleaga. Todo ello refuerza la idea de que el PSOE de Sánchez controla la Gran Logia mediante una red de influencias cruzadas.
Investigaciones, cargos públicos y sombras persistentes
Las investigaciones periodísticas sobre vínculos entre masones y cargos públicos investigados han agravado la crisis. Informaciones relacionan a miembros masónicos con los casos Koldo, Damco y RR7. Las fuentes internas señalan el papel del ministro filomasón Ángel Víctor Torres, acusado de impulsar la masonería desde su cargo.
Un relevo aparente que no cambia nada
Oleaga ha renunciado a presentarse a la reelección. Las fuentes hablan de desgaste y rechazo interno. Sin embargo, el relevo no implica una ruptura real.
El candidato favorito es el masón Jesús Gutiérrez Morlote que procede del aparato socialista de los años noventa. Fue un excargo socialista de Felipe González.
El aspirante avalado por el sector de Oleaga, Shaun Parsons, cuenta con el respaldo de la actual directiva.
Las demás candidaturas carecen de peso real. El PSOE controla la Gran Logia porque ninguna opción plantea una despolitización efectiva ni una regeneración profunda. Pero como dice un masón, «Gane quien gane, al GLE lo seguirá controlando el PSOE. ¿ O es al revés?-
Guerra interna en la masonería entre sanchistas y felipistas por el control del GLE
desde abril de 2022 se han reactivado o consagrado 15 Respetables Logias Simbólicas en el conjunto de la geografía española. Es decir, el 8% de las Logias activas en la actualidad en la Gran Logia de España han iniciado o retomado trabajos en los últimos tres años. Es especialmente interesante observar cierta explosión de ritos hasta ahora menos implantados pero que crecen, algunos con mucha fuerza: 5 de estas Logias están trabajando en el Rito Francés Moderno, 1 en el Rito Escocés Rectificado, 1 en el Rito Alemán y 1 en el Rito de York. Hay también 1 Logia nueva trabajando en Emulación y las 6 restantes lo hacen en el rito más implantado en España, el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. 13 de las Logias trabajan en idioma español, 1 en idioma catalán, y 1 en idioma alemán.
En el caso de los triángulos no podemos hacer porcentajes, ya que hasta 2024 no se ha retomado esta posibilidad: nada menos que 8 nuevos triángulos, que se encuentran repartidos en 6 Provincias masónicas de nuestra Obediencia, se han creado en menos de 18 meses, indicando la verdadera pasión existente por la masonería regular en plazas y lugares que no disponen de Logia y que ahora tienen la oportunidad de convertirse en una. En este caso, 6 de los triángulos trabajan en Rito Escocés Antiguo y Aceptado y 2 en Rito de York, y todos lo hacen en idioma español. Siempre que veo estas cifras recuerdo, y honro, al Respetable Hermano Andoni Fuentes de Cia, que se ha encargado de esta labor con encomiable vocación de servicio, y, qué duda cabe, una enorme eficacia.
¿Se traduce esto en nueva membresía en la Gran Logia de España? La verdad es que sí. Desde abril de 2022 hasta el día de redacción de este Editorial, el número de miembros totales registrados en la Gran Logia de España, considerando profanos que ven la luz, pero también las planchas de quite, así como afiliaciones, regularizaciones y hermanos que han pasado al Oriente Eterno, ha subido un 11,6%.
Es legítimo preguntarse por las razones para este crecimiento, por supuesto. Sin duda debe haber razones internas y razones externas. Quisiera analizar brevemente las internas, ya que dependen de nosotros, y que probablemente están mostrando fortaleza e interés hacia el exterior. La Reforma de la Constitución aprobada en la Gran Asamblea de Fuengirola de enero de 2024 es clave para los triángulos, desde luego. La atención a los medios de comunicación que se han acercado a la Gran Logia de España, a los que se ha atendido siempre que la aproximación era respetuosa, ha sido amplia y considerando las nuevas formas de comunicación: entrevistas en periódicos y radios, pero también en podcasts y canales de YouTube, nacionales e internacionales. La mayor disponibilidad de información directa desde canales y redes oficiales de la Gran Logia de España en multitud de plataformas de difusión contribuye a dar una imagen sólida y propositiva de la institución y sus valores. Debo también subrayar el empeño del Gran Maestro en vincular su labor a la recuperación de la Memoria de los masones (y familias de masones) represaliadas durante el franquismo, con un discurso al que creo que la opinión pública, una vez que se conocen los detalles y se despojan de los prejuicios, resulta ser muy sensible. Iniciativas culturales e investigadoras paralelas, como el cómic ‘El Águila y el compás’ (cuyo artífice es el Venerable Hermano Juan Cantero, de la Gran Logia Provincial de Baleares) o el trabajo de estudio de los documentos presentes en el antiguamente llamado Archivo de Salamanca, han ayudado a persistir en la siempre complicada labor de restaurar el nombre y honorabilidad de la Orden en nuestro país.
La Gran Logia de España
Fin 4
Manuel Guerra

D.E.P Manuel Guerra Teólogo
El pasado 25 de agosto murió en Burgos (España) uno de los más destacados expertos en sectas del panorama internacional: el sacerdote Manuel Guerra Gómez. En 1998 se convirtió en un referente fundamental al publicar su Diccionario enciclopédico de las sectas (Biblioteca de Autores Cristianos, 5ª ed. en 2013). Después, en 2005, decidió ser uno de los miembros fundadores de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES); misma que presidió hasta el año 2019.
El intelectual
En sus 90 años de vida, este sacerdote diocesano de Burgos comenzó su trayectoria intelectual con la Filología Clásica, escribiendo libros que han utilizado miles de estudiantes en España y el resto del mundo hispanohablante, sobre todo en torno al idioma griego. También profundizó en la Antigüedad cristiana, a la que comparó -de forma crítica y distintiva- en muchos elementos con el paganismo clásico. Más tarde, por su conocimiento de idiomas antiguos (incluido el sánscrito, fundamental para las religiones índicas), dedicó muchos años al estudio de la Historia de las Religiones, de la que publicó dos manuales (en Eunsa y BAC).
El tercer paso lo dio en los años 90 del siglo XX, cuando su estudio de las religiones se vio movido a la inquietud e interés por las sectas, a las que dedicó un libro en 1993: Los nuevos movimientos religiosos (las sectas). Rasgos comunes y diferenciales (Eunsa). Cinco años después, vino su monumental Diccionario, imprescindible para situarse ante la complejidad del fenómeno sectario y de la Nueva Era (New Age), y otras obras posteriores. Finalmente, dedicó sus últimas investigaciones a la masonería, escribiendo varios libros sobre este tema más oscuro aún.
El sacerdote
Lo dicho hasta ahora es la faceta más conocida de Manuel Guerra por el público en general, dada la trascendencia de sus estudios y publicaciones. Pero lo verdaderamente central en su vida fue lo que sucedió el 27 de marzo de 1955: recibir el don del presbiterado, para el que se estuvo preparando en el Seminario Diocesano “San José” de Burgos, institución a la que dedicó, como profesor y formador, los primeros años de su ministerio, y de la que nunca se desvinculó, al ser catedrático, hasta su jubilación, de la Facultad de Teología del Norte de España en su sede burgalesa, donde estudian los futuros sacerdotes de la zona, entre otros alumnos.
Encontrarse con Manuel Guerra era, indudablemente, conocer a un hombre enamorado de Jesucristo. En algún momento se atrevió a acercarse literariamente a su figura, como hizo con el libro Jesucristo y nosotros (UCAM, 2002), una curiosa vida del Señor en forma autobiográfica. Pero no hacía falta leer ninguna de sus páginas para comprobarlo: en todo momento subrayaba la centralidad de Cristo en su vida y en el mundo entero. “Hay que ser contemplativos, hay que pedir a Dios continuamente el don de la contemplación”, repetía a aquel con quien se encontraba. Y se resistía al uso del solo nombre de Jesús, para reafirmar el carácter confesante de “Jesucristo” como muestra de fe.
En torno al pueblo en el que nació (Villamartín de Sotoscueva, hoy con apenas una veintena de habitantes), en una comarca montañosa, hay multitud de cuevas que recorrió multitud de veces, llegando a correr peligro su vida en alguna ocasión. Siempre que iba o que hablaba de ellas, aprovechaba la ocasión para dar gracias a Dios por las maravillas de su Creación y hablar de él a conocidos y extraños. Con motivo de su fallecimiento, una madre ha relatado en Facebook lo que Manuel Guerra les decía a ella, a su marido y a sus hijos explorando una de las cuevas, ante las impresionantes estalactitas y estalagmitas que encontraron: “¡Las maravillas que Dios hace poco a poco!”. Además, recuerda esta mujer, él “aprovechó el momento para seguir hablándome de Dios y sus grandezas”.
Las sectas... y los cristianos
Desde esta fe profunda, afianzada en la oración frecuente y en la celebración diaria de la eucaristía, no es de extrañar que fuera más allá de la erudición en su estudio, y cuando afrontaba el fenómeno de las sectas pretendía que sirviera para la autocrítica de cada creyente y de la Iglesia entera. “A veces se habla como si los agentes externos (sectas, laicismo, etc.) fueran los culpables de la descristianización de las naciones tradicionalmente cristianas. Pero es señal de ser enfermo o enfermizo, viejo o prematuramente envejecido el culpar los achaques y manías personales al ambiente, al clima, a las corrientes de aire, etc. El joven, mucho más si es atleta, corre por el campo en verano y en invierno, come lo que sea y generalmente no le pasa nada”, decía en una entrevista.
Por ello, señalaba que “los remedios eficaces” ante las sectas “pueden resumirse en una información adecuada, en fomentar la vibración interior (ser personas de oración y que hacen ratos de oración), en promover el dinamismo apostólico (ser apóstoles y hacer apostolado)”. Y no sólo eso: estaba convencido de que “el contemplativo de Jesucristo de día y de noche, el santo y apóstol, no corre el riesgo de quedar atrapado en la red de las sectas, aunque arrecie la opresión y persecución desde fuera, ni aunque interiormente atraviese las tinieblas y zozobras de la noche oscura de los sentidos y del espíritu”.
Signo de contradicción
Con ocasión de la publicación de su libro Las sectas. Su dimensión humana, sociopolítica, ética y religiosa (Edicep, 2011), el periodista y profesor José Francisco Serrano Oceja afirmaba que Manuel Guerra se había convertido en “signo de contradicción”, destacando lo que había conseguido por su trabajo intelectual en torno a las sectas y la masonería: “haber sufrido la persecución y la difamación por parte de no pocos sectarios; haber defendido con verdad y libertad a la persona humana; y habernos alertado de no pocas de las tramas que se esconden detrás de organizaciones aparentemente anodinas”.
Es cierto: más de una vez recibió amenazas de los grupos que desentrañaba en sus libros, o también lisonjas que pretendían ganarlo para causas sectarias. Pero no sólo contaba con un sólido conocimiento de las propias sectas y un agudo sentido crítico y de discernimiento, sino que dedicó mucho tiempo a la escucha y ayuda a víctimas y afectados. El hecho de que en su Diccionario aparecieran sus datos de contacto facilitaba que cualquiera pudiera dirigirse a él buscando orientación y apoyo.
En los últimos años, cuando dedicó gran parte de sus esfuerzos a desentrañar el mundo masónico, se multiplicaron sus problemas al recibir cada vez más presiones por parte de personas e instituciones que veían amenazada la discreción con la que suelen moverse a nivel social y hasta político. Sin embargo, él seguía hablando y escribiendo, porque estaba convencido de una realidad: “la acción 'discreta' (según los masones), 'secreta' (según los no masones) de la masonería, sin pausa y sin prisa, ha transformado las sociedades occidentales (europeas, americanas) y occidentalizadas (filipina, australiana) de cristianas en relativistas, naturalistas y laicistas, o sea, masonizadas e incluso masónicas”.
Por eso, cuando le preguntaban por la necesidad y oportunidad de escribir un nuevo libro sobre la masonería (el último que escribió sobre el tema, en 2017), afirmaba que “es necesario 'desenmascarar' (como decía el papa León XIII) y conocer la masonería”. Y la razón la tenía clara: “la mayoría de los gobiernos y de los políticos, sean masones o no, están imponiendo los principios y criterios masónicos, implantando así el New World Order (NWO), el 'Nuevo Orden Mundial' (NOM)”. Una preocupación que nunca le hizo perder la paz, afianzado en una relación personal con Dios y una pertenencia filial a la Iglesia.
Fin 5
Padre Manuel Guerra, el hombre que por amor a Jesucristo batalló contra las sectas y la masonería
"Hay que ser contemplativos, hay que pedir a Dios continuamente el don de la contemplación", repetía.
D.E.P Manuel Guerra Teólogo
El pasado 25 de agosto murió en Burgos (España) uno de los más destacados expertos en sectas del panorama internacional: el sacerdote Manuel Guerra Gómez. En 1998 se convirtió en un referente fundamental al publicar su Diccionario enciclopédico de las sectas (Biblioteca de Autores Cristianos, 5ª ed. en 2013). Después, en 2005, decidió ser uno de los miembros fundadores de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES); misma que presidió hasta el año 2019.
El intelectual
En sus 90 años de vida, este sacerdote diocesano de Burgos comenzó su trayectoria intelectual con la Filología Clásica, escribiendo libros que han utilizado miles de estudiantes en España y el resto del mundo hispanohablante, sobre todo en torno al idioma griego. También profundizó en la Antigüedad cristiana, a la que comparó -de forma crítica y distintiva- en muchos elementos con el paganismo clásico. Más tarde, por su conocimiento de idiomas antiguos (incluido el sánscrito, fundamental para las religiones índicas), dedicó muchos años al estudio de la Historia de las Religiones, de la que publicó dos manuales (en Eunsa y BAC).
El tercer paso lo dio en los años 90 del siglo XX, cuando su estudio de las religiones se vio movido a la inquietud e interés por las sectas, a las que dedicó un libro en 1993: Los nuevos movimientos religiosos (las sectas). Rasgos comunes y diferenciales (Eunsa). Cinco años después, vino su monumental Diccionario, imprescindible para situarse ante la complejidad del fenómeno sectario y de la Nueva Era (New Age), y otras obras posteriores. Finalmente, dedicó sus últimas investigaciones a la masonería, escribiendo varios libros sobre este tema más oscuro aún.
El sacerdote
Lo dicho hasta ahora es la faceta más conocida de Manuel Guerra por el público en general, dada la trascendencia de sus estudios y publicaciones. Pero lo verdaderamente central en su vida fue lo que sucedió el 27 de marzo de 1955: recibir el don del presbiterado, para el que se estuvo preparando en el Seminario Diocesano “San José” de Burgos, institución a la que dedicó, como profesor y formador, los primeros años de su ministerio, y de la que nunca se desvinculó, al ser catedrático, hasta su jubilación, de la Facultad de Teología del Norte de España en su sede burgalesa, donde estudian los futuros sacerdotes de la zona, entre otros alumnos.
Encontrarse con Manuel Guerra era, indudablemente, conocer a un hombre enamorado de Jesucristo. En algún momento se atrevió a acercarse literariamente a su figura, como hizo con el libro Jesucristo y nosotros (UCAM, 2002), una curiosa vida del Señor en forma autobiográfica. Pero no hacía falta leer ninguna de sus páginas para comprobarlo: en todo momento subrayaba la centralidad de Cristo en su vida y en el mundo entero. “Hay que ser contemplativos, hay que pedir a Dios continuamente el don de la contemplación”, repetía a aquel con quien se encontraba. Y se resistía al uso del solo nombre de Jesús, para reafirmar el carácter confesante de “Jesucristo” como muestra de fe.
En torno al pueblo en el que nació (Villamartín de Sotoscueva, hoy con apenas una veintena de habitantes), en una comarca montañosa, hay multitud de cuevas que recorrió multitud de veces, llegando a correr peligro su vida en alguna ocasión. Siempre que iba o que hablaba de ellas, aprovechaba la ocasión para dar gracias a Dios por las maravillas de su Creación y hablar de él a conocidos y extraños. Con motivo de su fallecimiento, una madre ha relatado en Facebook lo que Manuel Guerra les decía a ella, a su marido y a sus hijos explorando una de las cuevas, ante las impresionantes estalactitas y estalagmitas que encontraron: “¡Las maravillas que Dios hace poco a poco!”. Además, recuerda esta mujer, él “aprovechó el momento para seguir hablándome de Dios y sus grandezas”.
Las sectas... y los cristianos
Desde esta fe profunda, afianzada en la oración frecuente y en la celebración diaria de la eucaristía, no es de extrañar que fuera más allá de la erudición en su estudio, y cuando afrontaba el fenómeno de las sectas pretendía que sirviera para la autocrítica de cada creyente y de la Iglesia entera. “A veces se habla como si los agentes externos (sectas, laicismo, etc.) fueran los culpables de la descristianización de las naciones tradicionalmente cristianas. Pero es señal de ser enfermo o enfermizo, viejo o prematuramente envejecido el culpar los achaques y manías personales al ambiente, al clima, a las corrientes de aire, etc. El joven, mucho más si es atleta, corre por el campo en verano y en invierno, come lo que sea y generalmente no le pasa nada”, decía en una entrevista.
Por ello, señalaba que “los remedios eficaces” ante las sectas “pueden resumirse en una información adecuada, en fomentar la vibración interior (ser personas de oración y que hacen ratos de oración), en promover el dinamismo apostólico (ser apóstoles y hacer apostolado)”. Y no sólo eso: estaba convencido de que “el contemplativo de Jesucristo de día y de noche, el santo y apóstol, no corre el riesgo de quedar atrapado en la red de las sectas, aunque arrecie la opresión y persecución desde fuera, ni aunque interiormente atraviese las tinieblas y zozobras de la noche oscura de los sentidos y del espíritu”.
Signo de contradicción
Con ocasión de la publicación de su libro Las sectas. Su dimensión humana, sociopolítica, ética y religiosa (Edicep, 2011), el periodista y profesor José Francisco Serrano Oceja afirmaba que Manuel Guerra se había convertido en “signo de contradicción”, destacando lo que había conseguido por su trabajo intelectual en torno a las sectas y la masonería: “haber sufrido la persecución y la difamación por parte de no pocos sectarios; haber defendido con verdad y libertad a la persona humana; y habernos alertado de no pocas de las tramas que se esconden detrás de organizaciones aparentemente anodinas”.
Es cierto: más de una vez recibió amenazas de los grupos que desentrañaba en sus libros, o también lisonjas que pretendían ganarlo para causas sectarias. Pero no sólo contaba con un sólido conocimiento de las propias sectas y un agudo sentido crítico y de discernimiento, sino que dedicó mucho tiempo a la escucha y ayuda a víctimas y afectados. El hecho de que en su Diccionario aparecieran sus datos de contacto facilitaba que cualquiera pudiera dirigirse a él buscando orientación y apoyo.
En los últimos años, cuando dedicó gran parte de sus esfuerzos a desentrañar el mundo masónico, se multiplicaron sus problemas al recibir cada vez más presiones por parte de personas e instituciones que veían amenazada la discreción con la que suelen moverse a nivel social y hasta político. Sin embargo, él seguía hablando y escribiendo, porque estaba convencido de una realidad: “la acción 'discreta' (según los masones), 'secreta' (según los no masones) de la masonería, sin pausa y sin prisa, ha transformado las sociedades occidentales (europeas, americanas) y occidentalizadas (filipina, australiana) de cristianas en relativistas, naturalistas y laicistas, o sea, masonizadas e incluso masónicas”.
Por eso, cuando le preguntaban por la necesidad y oportunidad de escribir un nuevo libro sobre la masonería (el último que escribió sobre el tema, en 2017), afirmaba que “es necesario 'desenmascarar' (como decía el papa León XIII) y conocer la masonería”. Y la razón la tenía clara: “la mayoría de los gobiernos y de los políticos, sean masones o no, están imponiendo los principios y criterios masónicos, implantando así el New World Order (NWO), el 'Nuevo Orden Mundial' (NOM)”. Una preocupación que nunca le hizo perder la paz, afianzado en una relación personal con Dios y una pertenencia filial a la Iglesia.
Fin 5
Manuel Guerra, doctor en Teología y experto en sectas y masonería, revela en su libro La trama masónica que José María Aznar pertenece a una organización política que clasifica como “Masonería invisible”. A ella también pertenecen el propietario de la editorial Planeta, José Manuel Lara, y ex presidentes de Estados Unidos, como los Bush, padre e hijo.
La organización se llama Order Skull and Bones (SAB), que significa Orden de la Calavera y de los Huesos, y tiene como emblema un dibujo que reproduce una calavera y unos huesos cruzados. El ex presidente del Gobierno, José María Aznar, figura como "miembro iniciado en su primer grado, en 2001".
Masonería invisible Según el autor del libro, la organización pertenece a la “Masonería invisible”, un término que utiliza Ricardo de la Cierva: Son organizaciones “fundadas o dirigidas por masones, desarrollan actividades aparentemente ajenas a la masonería, pero a impulsos de los proyectos e ideal masónicos. Aunque abiertas ordinariamente a no masones, su ‘filosofía’ y sus directrices son masónicas”.
El autor, un especialista Manuel Guerra es un teólogo especializado en sectas y masonería, y ha escrito múltiples artículos y varios libros. Es doctor en Filología clásica, y en Teología Patrística, y miembro de la real Academia de Doctores de España. Ha sido presidente de la Faculta de Teología del Norte de España y entre los ambientes eclesiásticos se le considera como un cura vinculado al Opus Dei.
Presidentes norteamericanos Según explica en el libro, SAB es una “fraternidad o sociedad secreta” creada en 1832 en al Universidad de Yale, (Estados Unidos) por dos estudiantes. "Se caracteriza por su aire tétrico” y “en sus reuniones hablan también de cuestiones religiosas y políticas”. Han pertenecido a ella el ex presidente de los Estados Unidos, Theodor Roosevelt y ahora George Bush I y II (el actual presidente).
En España, afines al PP “Desde hace pocos años acepta a miembros no estadounidenses”, y en 2004 se instaló en España “en las afuera de Madrid”, donde ha ganado adeptos: “Cuenta ya con más de 30 miembros, la mayoría de indiscutible importancia e influjo político, cultural y empresarial del o afines al Partido Popular”. Y, entre ellos, Guerra cita a Aznar y a Lara. El autor añade. “Se intuye por qué la editorial de Lara elimina, en sus publicaciones, casi todo lo relacionado con SAB, especialmente en su vertiente española”.
Ritos de iniciación Resulta curiosa la descripción del rito de iniciación, por la que puede haber pasado José María Aznar. “Cuando es aceptado, el candidato se arroja a un lugar fangoso. Luego sale y se mete en una tumba o sepultura simbólica (…) y en ella come o toma alimentos; realiza actos raros de signo sexual y redacta un escrito”.
Gobierno masón En su libro, y tal como recoge los semanarios Época y Alba, Manuel Guerra relaciona con la masonería a personajes como Rodríguez Zapatero, Josep Lluís Carod-Rovira, o Jesús de Polanco. Afirma que en el Gobierno actual de nuestro país hay “al menos nueve miembros masones”, incluyendo a María Teresa de la Vega y a los ministros de Justicia y Exteriores.
Mas sobre Skull & Bones (Calaveras y huesos) : Skull and Bones es una sociedad masonica, se calcula que es la más poderosa, triunfante y secreta de las sociedades norteamericanas y cuenta en la actualidad con 800 socios.
Durante el rito iniciático, los nuevos socios son obligados a confesar sus fantasías sexuales, además de otros indecorosos secretos, desnudos y tumbados dentro de un ataud. A continuacio se les entrega un hueso con una inscripción que los identifica como miembros de la "más poderosa de las sociedades secretas".
Han protagonizado macabros rituales, como profanar las tumbas de Jerónimo y Pancho Villa cortándoles la cabeza y echando acido sobre sus caras.
No solo se les imputan estos de gamberrismo, según algunos investigadores, la mayoría de los socios estarían implicados en una serie de crímenes que van desde el narcotráfico hasta politicas eugenésicas para reducir drásticamente la población del Tercer Mundo y de las minorías étnicas en EEUU.
Los Bush pertenecen a la sociedad desde hace 3 generaciones. Esta sociedad está integrada por las familias patricias norteamericanas asociadas a la cúpula del poder, cuya liderazgo se perpetúa de forma hereditaria. Entre sus miembros se encuentran la veintena de apellidos de mayor pedigrí de las finanzas y la industria.
Uno de los puntos que configuran su pensamiento es el dogma de la supremacía anglosajona, llevada a extremos casi de racismo.
Se dice que obtienen parte de su financiación de la venta clandestina de opio.

La organización se llama Order Skull and Bones (SAB), que significa Orden de la Calavera y de los Huesos, y tiene como emblema un dibujo que reproduce una calavera y unos huesos cruzados. El ex presidente del Gobierno, José María Aznar, figura como "miembro iniciado en su primer grado, en 2001".
Masonería invisible Según el autor del libro, la organización pertenece a la “Masonería invisible”, un término que utiliza Ricardo de la Cierva: Son organizaciones “fundadas o dirigidas por masones, desarrollan actividades aparentemente ajenas a la masonería, pero a impulsos de los proyectos e ideal masónicos. Aunque abiertas ordinariamente a no masones, su ‘filosofía’ y sus directrices son masónicas”.
El autor, un especialista Manuel Guerra es un teólogo especializado en sectas y masonería, y ha escrito múltiples artículos y varios libros. Es doctor en Filología clásica, y en Teología Patrística, y miembro de la real Academia de Doctores de España. Ha sido presidente de la Faculta de Teología del Norte de España y entre los ambientes eclesiásticos se le considera como un cura vinculado al Opus Dei.
Presidentes norteamericanos Según explica en el libro, SAB es una “fraternidad o sociedad secreta” creada en 1832 en al Universidad de Yale, (Estados Unidos) por dos estudiantes. "Se caracteriza por su aire tétrico” y “en sus reuniones hablan también de cuestiones religiosas y políticas”. Han pertenecido a ella el ex presidente de los Estados Unidos, Theodor Roosevelt y ahora George Bush I y II (el actual presidente).
En España, afines al PP “Desde hace pocos años acepta a miembros no estadounidenses”, y en 2004 se instaló en España “en las afuera de Madrid”, donde ha ganado adeptos: “Cuenta ya con más de 30 miembros, la mayoría de indiscutible importancia e influjo político, cultural y empresarial del o afines al Partido Popular”. Y, entre ellos, Guerra cita a Aznar y a Lara. El autor añade. “Se intuye por qué la editorial de Lara elimina, en sus publicaciones, casi todo lo relacionado con SAB, especialmente en su vertiente española”.
Ritos de iniciación Resulta curiosa la descripción del rito de iniciación, por la que puede haber pasado José María Aznar. “Cuando es aceptado, el candidato se arroja a un lugar fangoso. Luego sale y se mete en una tumba o sepultura simbólica (…) y en ella come o toma alimentos; realiza actos raros de signo sexual y redacta un escrito”.
Gobierno masón En su libro, y tal como recoge los semanarios Época y Alba, Manuel Guerra relaciona con la masonería a personajes como Rodríguez Zapatero, Josep Lluís Carod-Rovira, o Jesús de Polanco. Afirma que en el Gobierno actual de nuestro país hay “al menos nueve miembros masones”, incluyendo a María Teresa de la Vega y a los ministros de Justicia y Exteriores.
Mas sobre Skull & Bones (Calaveras y huesos) : Skull and Bones es una sociedad masonica, se calcula que es la más poderosa, triunfante y secreta de las sociedades norteamericanas y cuenta en la actualidad con 800 socios.
Durante el rito iniciático, los nuevos socios son obligados a confesar sus fantasías sexuales, además de otros indecorosos secretos, desnudos y tumbados dentro de un ataud. A continuacio se les entrega un hueso con una inscripción que los identifica como miembros de la "más poderosa de las sociedades secretas".
Han protagonizado macabros rituales, como profanar las tumbas de Jerónimo y Pancho Villa cortándoles la cabeza y echando acido sobre sus caras.
No solo se les imputan estos de gamberrismo, según algunos investigadores, la mayoría de los socios estarían implicados en una serie de crímenes que van desde el narcotráfico hasta politicas eugenésicas para reducir drásticamente la población del Tercer Mundo y de las minorías étnicas en EEUU.
Los Bush pertenecen a la sociedad desde hace 3 generaciones. Esta sociedad está integrada por las familias patricias norteamericanas asociadas a la cúpula del poder, cuya liderazgo se perpetúa de forma hereditaria. Entre sus miembros se encuentran la veintena de apellidos de mayor pedigrí de las finanzas y la industria.
Uno de los puntos que configuran su pensamiento es el dogma de la supremacía anglosajona, llevada a extremos casi de racismo.
Se dice que obtienen parte de su financiación de la venta clandestina de opio.

DIOS, PATRIA Y REY
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https://hispanismo.org/politica-y-sociedad/4536-aznar-mason.htmlFin 6