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Protestantes y Masones

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Los dirigentes protestantes españoles y su vínculo masónico, 1868-1939



Masones y Protestantes

En España como en el resto de la Europa latina, masonería y protestantismo tejieron lazos específicos, necesariamente estrechos, ya que ambas organizaciones fueron protagonistas de la lucha por la modernidad laica en búsqueda de un orden democrático y secularizado que pasó por la confrontación con el catolicismo imperante desde la segunda mitad del siglo XIX. El ultramontanismo católico selló la comunidad de destino de ambos movimientos por la común persecución que ambos sufrieron.

El necesario lazo (Bastian 1996, 1999, 2001), el cual se inscribió en un marco de interrelaciones más amplias, que se dieron entre actores ligados a varios modelos de sociabilidad nucleados en torno a las sociedades de ideas (espiritista, círculos obreros, libre-pensadores…), las cuales tenían en común la lucha contra la Iglesia Católica y las fuerzas políticas conservadoras.

Un modo de comprobar esa ligazón consiste en explorar la importancia de la afiliación masónica de los dirigentes protestantes, pastores y maestros de escuela. Hay que observar que la mayoría de los masones españoles no tuvieron un gran interés por el protestantismo fuera de la alianza estratégica mencionada. En cambio, se puede suponer que los pastores y los actores protestantes en general estuvieron inclinados a participar activamente en la masonería. Hasta la fecha, poco se ha explorado sobre esta realidad, a menudo silenciada en las obras hagiográficas protestantes contemporáneas.

Se sabe que varios pastores fueron miembros de logias, y que ambos movimientos fueron activos, tanto en las premisas de la «Revolución Gloriosa», como durante la República y que al final del último tercio del siglo XX fueron particularmente perseguidos durante el franquismo. El único modo de comprobar la intensidad de la participación protestante en las logias y por ende medir el peso de los pastores masones en la propia organización protestante y en las logias consiste en constituir un corpus de actores protestantes masones. En base a ello será posible saber la calidad del lazo establecido, que es el objetivo que este artículo se propone lograr.

Masones y Protestantes

Los actores protestantes y sus movimientos religiosos


La historia contemporánea del protestantismo español empieza con el triunfo de la «Gloriosa» (1868) y la apertura que supuso la nueva constitución de 1869 que estableció la libertad de culto. En base a eso, la primera organización protestante española fue la Iglesia Evangélica Española (IEE), que surgió en julio de 1869, en Sevilla, ubicándose en una antigua Iglesia de los Jesuitas ofrecida por el Comité revolucionario y adquirida por los protestantes, a la cual le pusieron el nombre de la Santísima Trinidad (García Rubio 1994:185). Simultáneamente, la masonería española empezó una nueva etapa. Por lo tanto, protestantismo y masonería tuvieron ritmos de difusión simétricos. La presencia de la masonería en España al inicio del siglo XIX fue reducida, limitada, esporádica, y ligada en mayor parte a las organizaciones masónicas extranjeras y por lo tanto su despegue se dio a partir de ese cambio político en 1868. De igual manera, el protestantismo conoció brotes simbólicamente significativos en particular en Andalucía a partir de la década de los años de 1850 (Vilar 1994), pero tuvo que esperar la llegada de la segunda mitad del siglo para difundirse como fue el caso para las demás sociedades de ideas. Su expansión estuvo directamente ligada al auge de la modernidad republicana y liberal. Por tanto, ambos movimientos tuvieron necesariamente una connotación política además de los contenidos religiosos y simbólicos propios que ponían en tela de juicio el antiguo lazo entre monarquía, catolicismo y nación.
Si el año de 1868 constituye el terminus a quo de la relación privilegiada entre protestantismo y masonería, el terminus ad quem puede fijarse en 1939 con el final de la guerra civil y el triunfo del franquismo. Durante estos terribles años, ambas organizaciones fueron condenadas, combatidas, y perseguidas. Una buena parte de los pastores protestantes fueron enjuiciados, ejecutados, encarcelados o tuvieron que emprender el camino del exilio para escapar a la muerte (García Rubio 1994 y Vilar 2001). Por eso, aún si el «Fuero de los españoles» de 1945 aseguró un espacio vital mínimo para las iglesias protestantes «históricas», éstas nunca recuperaron el espacio que habían conquistado anteriormente. A partir de 1975, y dentro del contexto del retorno de la democracia, de la apertura económica y de la integración de España en Europa, el protestantismo español cambió radicalmente en su composición, haciendo que hoy día predominen los llamados movimientos pentecostales cuyos lazos con la francmasonería son inexistentes, puesto que ya no se plantean en los mismos términos las relaciones con el catolicismo en una sociedad abierta.

Masones y Protestantes
Por lo tanto, para indagar el lazo que los actores protestantes tuvieron con la masonería, planteo estrictamente el período 1868-1939, durante el cual el protestantismo español fue un movimiento religioso extremadamente limitado numéricamente hablando. Como lo anota Vilar (2001:257), toda cuantificación es difícil de hacer, pero, para este especialista del tema, en 1939 «los cálculos más verosímiles arrojan la cifra de 7.000 miembros comulgantes», con los simpatizantes unos 10.000 sin incluir los niños. Las organizaciones religiosas de las cuales participaban fueron también pocas, resumiéndose a unas cinco en todo el país: la Iglesia Evangélica Española (IEE), fundada en 1869, con una triple polaridad en Andalucía, en Madrid y en el Norte; la Iglesia Española Reformada Episcopal (IERE), fundada en 1880, con implantación ante todo en Andalucía y Madrid; la Unión Evangélica Bautista Española (UEBE), surgida en la década de 1870; más difusas fueron a Conferencia Metodista (CM), asentada en Cataluña, y las Asambleas de Hermanos(AH), desde 1876, con implantación ante todo en Galicia.

Sabiendo que el tamaño medio de sus congregaciones era de 40 a 50 miembros, se puede deducir que el número de dirigentes que les correspondió tuvo que girar alrededor de los 200 pastores y/o maestros de promedio. Ante ello cabe preguntarse: ¿Quiénes eran aquellos dirigentes?

Los dirigentes protestantes masones


Para entender por qué los pastores y maestros protestantes se inclinaron hacia la masonería, hace falta definir la figura del dirigente protestante durante el período de referencia. Una figura que en un primer análisis aparece como particularmente homogénea. Unos cuantos fueron exclérigos católicos romanos, por tanto portadores de una educación superior. Sin embargo la mayoría surgió del mundo del artesanado y de la burocracia, la cual no constituía un sector subalterno como tal, sino más bien era una vanguardia cuyo estatus se encontraba amenazado por las transformaciones económicas ligadas a la expansión de la economía de mercado. José Alhama Teba (1826-1892), de Granada, fue un caso típico con respecto a lo mencionado. Estaba asentado en el cuadro de logia granadina como pastor y propietario de una sombrerería en 1885.

La mayoría recibió una educación teológica, sobre todo en el extranjero, algunos en particular en la Facultad de Teología de la Iglesia Libre del Cantón de Vaud, ubicada en Lausanne, durante los años 1878 a 1888, y otros en los Seminarios de Teología, organizados en Sevilla y en Madrid desde los años de 1880. Vale la pena notar que aquellos encontraron en Suiza francesa un medio evangélico abierto a la masonería. Los Comités de apoyo al protestantismo español se formaron ahí a partir de 1869 y estaban bajo la influencia del «despertar» evangélico (Réveil). Este despertar sacudió al protestantismo de Suiza francesa desde los años de 1830 y en particular a ciertos estudiantes de teología y pastores ginebrinos, entre ellos a Henri Louis Empeytaz (1790-1853)2, pastor de la Iglesia libre de Ginebra desde 1818, y Ami Bost (1790-1874), quienes acudían a la logia Union des Soeurs durante los años de 1830 (Sandri 2000:162).

Otra característica importante fue la formación que consiguieron como docentes, ya que ellos fundaran y dirigieran escuelas primarias y colegios confesionales casi siempre ubicados al lado de los templos donde desarrollaban su pastorado. Al propio tiempo, ellos fueron activistas religiosos, pedagogos y militantes republicanos. La primera dimensión de su actuación se tradujo en particular en las controversias que sostuvieron a menudo con el clero católico local sobre temas religiosos durante debates públicos. La segunda dimensión se manifestó en su afán de levantar el nivel cultural del pueblo a través de educación progresista y laica. La tercera dimensión se tradujo en su participación constante en actividades cívicas, asociativas y culturales enmarcadas preferentemente en un entorno republicano.
Abundan los ejemplos que ponen de manifiesto esta triple dimensión del dirigente protestante. Un caso ejemplar en este sentido fue el pastor Francisco Albricias (1934), quien después de estudiar teología en Lausanne, inició su pastorado entre 1881 y 1886 en Rubí, Barcelona, donde creó la congregación protestante de la IEE. Apenas llegado a Rubí alquiló un local para el culto; puso un colegio; fundó una sociedad de socorros mútuos llamada «La fraternidad»; creó el «Casino rubinense», espacio de encuentro y de diálogo; público y editó un semanario El Rubinense,«que escribía, corregía, y fajaba junto con su esposa». Se trasladó a Alicante en 1890, donde fundó una «Escuela Modelo», de renombre, además de seguir siendo pastor evangélico y connotado masón (García Rubio 1994: 271; 304-307).

En Figueras, su colega de la misma IEE, Luis López Rodríguez, era miembro de la logia Luz de Figueras en 1891, militante del Partido Republicano y concejal del ayuntamiento (Guereña 2001:659 y Clara 1987:728).

Francisco Albricias
Al otro extremo de la península, en Málaga, la misma actuación caracterizó al pastor Pablo Gasgel Schmitz, que era, al final del siglo XIX, a la vez pastor protestante, socio del Círculo Mercantil, miembro de la Sociedad de Amigos del País y «hermano» de la Logia Virtud (Mateo Avilés 1986:41). Buen polemista, debatió públicamente con el presbítero Eduardo Maeso Campos, y el órgano masónico Giordano Bruno de Málaga prestó sus páginas en 1871 para publicar dicha polémica religiosa (García Rubio, 1994:211).

La polivalencia de estos actores religiosos no fue sólo un rasgo de los inicios del movimiento, sino más bien una constante hasta la Guerra civil. Así, por ejemplo, en los años 1920, en Bilbao, el pastor Carlos Araújo Carretero era maestro en el colegio protestante, masón y colaborador activo de El Liberal (García Rubio 1994:247). En Figueras, el pastor Luis López Rodríguez Murray (1883-1937) era, desde 1932, miembro de la logia, presidente de la Cruz Roja local y militante del Partido Radical (Clara 1989), y en Alicante, Franklin Albricias, hijo del pastor ya mencionado, fue presidente de la Diputación Provincial en 1932, además de miembro de la logia Constante Alonay de la IEE.

Multiplicar los ejemplos valdría sólo para demostrar la sistematicidad de la figura polifacética del dirigente religioso protestante, pastor, maestro de escuela, periodista, socio de asociaciones liberales, militante político, estatus y roles que además suelen estar presentes dentro de la sociabilidad masónica.

De tal forma que es imposible reducir al masón protestante a la tarea pastoral y religiosa. La amplitud de su actuación social hace de él un tipo de intelectual popular portador y difusor simultáneamente de ideas religiosas y republicanas. Eso permite entender por qué ese lazo con la masonería fue algo evidente para estos actores en la medida en que la masonería era una sociabilidad que les ofrecía un espacio de encuentro con otros liberales y un respaldo eventual en un contexto de constante acoso y persecución tanto por parte de las autoridades políticas conservadoras como por parte de los católicos.
Y recíprocamente la masonería tuvo una actitud de apertura hacia los protestantes, como lo subraya Mateo Avilés (1986:64), en Málaga donde ella «…mantuvo durante su período de esplendor, en los años finales del siglo XIX, una estrecha vinculación con los grupos protestantes. Frente al poder e influencia del clero católico, los grupos marginales ideológicos y religiosos se unieron y se prestaron mutuo apoyo». Lamentablemente Mateo Avilés, no construyó ningún cuadro de actores para respaldar su constatación. En el contexto cántabro, De la Cueva Merino (1991, 194-195, 1996: 445-446) subraya también la cercanía entre masonería y «otras heterodoxias» (espiritismo, protestantismo, libre-pensamiento), pero encontró difícil conocer este lazo. Aún así él lo señaló para el protestantismo, cuya expansión fue particularmente reducida en aquella región.

La historiografía masónica española carece de estudios sobre la composición ideológica de las logias en términos de la afiliación religiosa de sus miembros. Felizmente, una historiografía limitada relativa al lazo entre protestantismo y masonería ha empezado a surgir en España, a cuya contribución hay que sumar las múltiples

Pastor protestante en viaje de proselitismo (España finales del siglo XIX)
y diversas comunicaciones publicadas en las actas de los congresos y simposios sobre la masonería española llevados a cabo por el Centro de Estudios de la Masonería Española (CEHME), Universidad de Zaragoza, que componen un rico acervo informativo, cuyo conjunto documental nos ha servido de referencia.

Sobre esta base historiográfica, he podido construir el cuadro siguiente, que constituye un primer corpus de cuarenta y cuatro dirigentes protestantes masones, tomando en cuenta, en la medida de lo posible, su estatus profesional, su filiación religiosa, su vínculo masónico, su nombre simbólico, la ciudad donde ocurrió, la fecha mencionada, el grado y el cargo desempeñado.

Dirigentes protestantes miembros de logias en España, 1868-1931.


ALBRICIAS, Francisco, (-1934), P, IEE, Alona N°. 44 (GOE), Alicante, 1890,orador; Esperanza(logia independiente), Alicante, Venerable, 1896.
ALBRICIAS GOËTJ, Franklin, P, IEE, Constante Alona N°. 3 (GOE), Alicante,1930.
ALHAMA TEBA, Antonio, sombrerero, IEE (1839-), Lux in Excelsis N°. 7, Fávila, Granada, 1885, Gr. 3, limosnero.
ALHAMA TEBA, José, (1826-1892), P, IEE, Lux in Excelsis N°. 7, Mazzini, Granada, 1885, Gr. 13.
ALHAMA HERRERA, José (1865-), sombrerero, Beni-Garnata N°. 170(GONE), Granada, iniciado; Granada No.271, Granada, Zorilla, Gr.11, secretario, 1885.

Manrique Alonso

ALONSO LALLAVE, Manrique, P, IEE, Numancia N°. 16(GOL), Sevilla, 1886, Maestro fundador; Numantina N°. 67 (GLSE), Sevilla, Maestro fundador.
ARAÚJO CARRETERO, Carlos (1856-1925), P, IEE, Constancia N°. 238, Gusta-vo Adolfo, Zaragoza, Orador en 1914, Primer Vigilante 1915, Venerable Maestro 1916.
EN-OLIEL TICATI, Jorge Simeón P, IEE, Alona N°. 44 (GOE), Alicante, 1876, iniciado, Libre examen N°. 152, Alcoy, 1879, fundador.
BLANCO FERNÁNDEZ, Ángel, P. IEE, Pirámides N°. 250, Cádiz, orador.
CABRERA e IVARS, Juan Bautista (1837-1916), P, IERE, Mantuana N°.1(GONE), Knox, Madrid, Iniciado en 1888, Orador, Venerable, Gr. 33.
CAÑELLAS y RIVAS, Juan, P., IERE, Bética N°. 110, (GOE), Lutero, 1864.
CARREÑO DEL TORO, Emilio, P, IEE, Espíritu Práctico N°. 345(GONE), Sevilla.
COCO y MARTÍN, Atilano (1902-1936), P, IERE, Helmántica N°. 22 (GOE), Timoteo, Salamanca, 1921, Primer Vigilante, fusilado el 9 de diciembre de 1936.
DIAZ RODRÍGUEZ, Antonio José (1889-), P, IEE, Constancia N°. 16, Mirapeix, Zaragoza, 1932, Gr. 3.
DIGÓN, Ángel (-1923), P, IEE, Providencia N°. 270(GONE), San Sebastián, orador.
FUENTES, Juan Emeterio, (1855-), P., IERE, Alianza de 1817, N°. 112, Melanchton, Granada, iniciado en 1878, 1885, Gr. 18, Segundo Vigilante; Amigos de la Humanidad N°. 61(GONE), Melanchton, Gijón, 1887, Gr. 33, Orador 1889, Venerable 1891-1894.
GAGEL SCHMITZ, Pablo (1828-1912), P., IEE, Logia Virtud, Málaga.

Atilano Coco

GARCÍA RUBIERA, José, Jornalero Diácono, IERE, Amigos de la Humanidad N°. 61, (GONE), Gravina, Gijón, 1887, Gr. 3, Guarda Templo, 1892-1894.
GUTIÉRREZ MARÍN, Claudio (1902- ?), P., IEE, Patria Grande, Málaga, 1936.
HERAS BENITO, Benjamín (1909- ?), P, IEE, Constancia N°. 16, Palavas, Zara-goza, 1932, Gr. 3.
HERAS MAÍZ, Ángel, M, IEE, Altuna N°. 15 (GOE), Euclides, San Sebastián,1932, Gr. 3, Segundo Vigilante.
LÓPEZ RODRÍGUEZ, Alejandro, M, IEE, Luz de Figueras N°. 21 (GLE), Daniel, Figueras, 1891, Gr. 18.
LÓPEZ RODRÍGUEZ, Luis, P, IEE, Luz de Figueras N°. 21 (GLE), Moisés, Figueras, 1891, Gr. 18, Gr. 33, Limosnero, 1934.
LÓPEZ-RODRÍGUEZ MURRAY, Luis (1883-1937), P y médico, IEE, Luz de Figueras N°. 21 (GLE), Figueras, Iniciado en 1932, orador 1934.
LUSA HERRERO, Guillermo (1901- ?), M, músico, IEE,, hijo del pastor Mauricio Lusa (-1941), Miembro del triángulo masónico de Valladolid, 1936. Encarcelado en 1936 y luego juzgado por un tribunal militar y desterrado de Logroño.
MARIBLANCA GARCÍA, Eliseo, M. de la escuela protestante, cuadro dirigente del GOE en Sevilla, 1934.
MARQUÉS, José, P, IEE, Caridad N°. 20 (GONE), Bilbao, Gr. 19, Orador; Luz del Norte N°. 57, Bilbao, Gr. 30, Secretario.
MARQUÉS FERNÁNDEZ, Elías Bautista, P., IEE, Altuna N°. 15 (GOE),Jonathan, San Sebastián, 1932, Secretario, sentenciado el 03-05-1943.

Santos Martín

MARTÍN MOLINA y ZURITA, Santos (1900-1966), P, IERE, Isis y Osiris N°. 377, Moisés, Sevilla, 1936, condenado a 12 años de cárcel en 1943.
MEDINA, Federico, Protestante, Conde Real, 1939, condenado a cadena perpetua por masón.
MORENZA, Juan, P, Alianza N°. 57, Santander.
OREJÓN DELGADO, Felipe, P, IEE, Hijos de Hiram N°. 118(GONE), Cartago, Cartagena, Orador; Sparta N°. 18(GOI), Cartagena, Fundador; Unión N°. 160 (GOI), Cartagena, Fundador.
PALOMARES GARCÍA, Francisco (1835-), P, IERE, Numantina N°. 61, Galileo, Sevilla, 1878, Secretario.
REGALIZA, Daniel, P, IERE, Hijos de la Humanidad N°. 251 (GONE), Melanchton, Salamanca, 1888, Venerable maestro.
ROLDÁN RODRÍGUEZ, Juan Pedro (1899-), P., EBE, Málaga, Patria Grande, 1937.
SABIO DEL VALLE, Segundo, P, IEE, Caballeros de la noche N°. 33 (GOL), Arnaldo de Brescia, Zaragoza, 1886, Primer diácono.
SALA y VILLARET, Pedro (-1916), P., IERE, Mantuana N°. 1 (GONE), Madrid, Segundo vigilante, Gr.32 en 1894.
SANTELICES PELLÓN, José, Constante Ilona N°. 3, Alicante, 1880, Gr.33, 1898.
TIENDA, Enrique (-1905), P, IEE, Alianza N°. 57 (GOLU), Autoskenes, Santander, Fundador, Orador.
TORNOS y BLASCO, Cipriano (1843-1918), P, IEE, Acacia Fraternal N°. 3, (GONE), Madrid; Mantuana N°. 1( GONE), Elliot, Madrid, 1892, Gran Oradoradjunto.
TUDURY DE LA TORRE, Francisco, P., IEE, Amigos de la humanidad N°. 158(SCF), Mahón, Fundador de la logia, 1868.
TRIGO BUSTAMANTE, Miguel (1825-?), P, IEE, Hijos de Hiram, Cartagena,1869, Fundador, Venerable 1869-1870; Unión Africana, Orán, 1868, Iniciado.
TRIGO, Salomé, Hijas del Sol, Madrid, 1877.

Análisis del corpus


Ante todo, cabe preguntarse si el corpus de 43 individuos reconocidos como protestantes y masones es representativo del conjunto del movimiento protestante de aquel período. Por cierto, la mayoría de los protestantes masones pertenecían a la IEE, o a la IERE. Tan sólo uno estuvo afiliado a la UEBE, y ninguno en las Asambleas de Hermanos. Sin embargo, el corpus no deja de tener cierta representatividad, pues ambas organizaciones eran las de mayor peso numérico en el seno del protestantismo español del momento. De igual manera, para un movimiento que probablemente tuvo un promedio de doscientos dirigentes como adelanté anteriormente, este corpus, aunque diluido sobre la totalidad del período, constituye también una muestra significativa.

Cabe notar que cuatro fueron exclusivamente maestros, treinta y cinco pastores, cuatro simples miembros; uno de ellos, siendo diácono de su iglesia, y otra, mujer, lo que no deja de ser interesante por abrir el camino hacia la exploración de la posible afiliación de maestras de escuelas protestantes a las logias femeninas. Entre los treinta y nueve pastores y maestros, veintiséis pertenecen a la primera generación de pioneros protestan-tes del último tercio del siglo XIX, y otros trece ejercían todavía sus funciones al inicio de la Guerra civil. Por lo tanto, la muestra cubre la totalidad del período considerado y señala la continuidad y la permanencia de la afiliación masónica. Desde un punto de vista geográfico, las distintas regiones de implantación del protestantismo en España se encuentran representadas. Ante todo Andalucía y el norte, pero también hubo cierta presencia en Cataluña y Madrid. Sólo Galicia parece mostrarse ausente.


Grupo de masones (España, hacia 1900)

A pesar de la escasez de información en torno a los cargos desempeñados en las logias, se puede recalcar, sin embargo, que unos siete fueron fundadores de logias, otros seis Venerables Maestros, siete llegan a ser Oradores y cuatro Secretarios. Probablemente estos cargos sean representativos a la vez de una militancia masónica y de un afán por el discurso o por la escritura ligado a su función pastoral y docente. Cabe anotar que dentro de la sociabilidad masónica la inclinación por estar presentes en los medios de comunicación del momento pareció ser un objetivo primordial, aunque hay que dilucidar si esa presencia respondía a patrones individuales o a ciertas directrices masónicas.

Los grados señalados no son necesariamente altos, pero son los ocupados en un cierto momento de su desempeño como masón, lo que no nos permite presumir que los grados alcanzados al final de su vida debieran ser altos, pero es un tema que no conocemos, al ser la información de los expedientes masónicos muy fragmentaria. Hay que tener en cuenta que desconocemos los periplos vitales completos de los distintos masones y protestantes reseñados.

Juan Bautista Cabrera
Cabe indagar aún más, sobre la representatividad de la muestra tratando primero de ubicar las principales figuras y su peso en la organización protestante. Entre ellos se encuentra uno de los principales fundadores del protestantismo español en la persona de Juan Bautista Cabrera (1837-1916), eminente masón de grado 33, Venerable Maestro dela logia madrileña Mantuana N°. 1del Gran Oriente Nacional de España, además de dirigente máximo de la IEE hasta 1880, antes de fundar entonces la IERE (Oncins Hevia1996:166). No fue sorprendente que en la ceremonia de su investidura como obispo de la IERE en septiembre de 1894 en Madrid estuvieran presentes personalidades masónicas, lo que la prensa católica se apresuró a denunciar como una colusión nefasta (Gaceta de Madrid, 1894, p. 737-738). Otra personalidad fundadora del protestantismo ibérico fue Cipriano Tornos y Blasco (1843-1918), exclérigo y confesor de la reina, también miembro de la Mantuana N°. 1 en Madrid y principal pastor de la Iglesia de la calle de Leganitos en la capital. Ambos fueron miembros de una logia particularmente significativa, pues pertenecía a ella el destacado jefe del Partido Liberal y presidente del Consejo de ministros, Práxedes Mateo Sagasta. Un tercer exsacerdote, capuchino y pastor en Cartagena desde 1875 fue Felipe Orejón Delgado. No se contentó con sus actividades pastorales que ejercía todavía en aquella ciudad en 1897. Se vinculó también con la logia Hijos de Hiram N°. 118, de la cual fue orador antes de fundar otras dos logias en Cartagena, la Sparta N°. 18y la Unión N°. 160.

José Alhama Teba
El sombrerero gaditano José Alhama Teba (1826-1892), pastor de la IEE y fundador de la congregación protestante de Granada, es otra figura emblemática del protestantismo español. También fue masón y miembro de la logia Lux in Excelsis N°. 1deGranada, en 1885. Por haber sido apresado y condenado en 1860, constituye una de las mayores referencias simbólicas de la identidad protestante española. Con él, y con una misma trayectoria de persecución en los años de 1860, se encontraba otro «padre del protestantismo español», el pastor Miguel Trigo Bustamante, fundador de la logia Hijos de Hiramen Cartagena en 1869 después de haber sido iniciado en exilio en la Unión africana de Orán, el año anterior. Trigo Bustamante siguió siendo un activo masón en Madrid, donde se colocó como pastor de la IEE a partir de 1875 participando de dos logias, primero de La Antorcha y luego de la Federación N°. 65, de la cual fue Venerable Maestro.

En otras palabras, entre los nueve cuadros dirigentes simbólicamente significativos en el imaginario fundacional protestante español que rescata García Rubio (1996: 87) y Juan B. Vilar (2003), cuatro fueron activos francmasones, sin que para los demás se haya podido indagar si lo fueron o no.
En segundo lugar, otra manera de considerar la importancia del vínculo masónico protestante consiste en tomar en cuenta la temporalidad de la presencia de pastores y/o maestros protestantes masones en las congregaciones protestantes.

En Sevilla, por ejemplo, se fundaron dos congregaciones protestantes; la primera ocupó el templo de los Jesuitas, rebautizado de la Santísima Trinidad, ligado a la IEE, yla segunda el templo de San Basilio que se vinculó luego con la IERE.

En el primer templo ejercieron sucesivamente Juan Bautista Cabrera de 1868 hasta1874, Manrique Alonso Lallave de 1874 hasta 1877, Miguel Barroso de 1877 hasta 1894, Emilio Carreño del Toro (†1921) de 1894 hasta 1921 (García Rubio 1994: 194). Tres de los cuatro pastores de esta congregación que ejercieron entre 1868 y 1924 fueron masones comprobados y, en los años 1930, Eliseo Mariblanca García era maestro de la escuela protestante y miembro del cuadro dirigente del Gran Oriente de España.

En el segundo templo, actuaron José Aguilera y Francisco Palomares García (1835-?) desde 1870 por lo menos hasta 1900, y Juan Cañellas hasta 1883 (García 1994: 197)y mucho después, a partir de 1933, Santos Molina y Zurita (1900-?). Allí también tres de los cuatro pastores mencionados por García Rubio (1994: 194-195) aparecen como masones.

En Cádiz, la congregación de la IEE fue fundada en 1871 por el pastor y masón Jorge Ben-Oliel, y de 1875 hasta 1894 le sucedió el pastor y masón Ángel Blanco Fernández (1839-1894). En Málaga, los pastores fueron sucesivamente Pablo Gagel Schmitz desde1871, Manuel Carrasco (1856-1927) desde 1886 hasta 1928 y Claudio Gutiérrez Marín de1927 hasta 1937 (García Rubio: 209-215). En esta última ciudad, dos de los tres pastores aparecen como masones y en los años de 1930 las escuelas se encontraban bajo la dirección del maestro y masón Juan Pedro Roldán Rodríguez (Mateo Avilés 2001:330).En Cartagena, la congregación de la IEE fue sucesivamente atendida por Miguel Trigo desde 1869 hasta 1875 y luego por Felipe Orejón Delgado desde 1876 hasta 1897, ambos masones. Les sucedió hasta 1936 el pastor José Crespo, quien fue detenido y encarcelado por los franquistas, lo que puede dejar suponer un vínculo republicano y posiblemente masón.

En Madrid, Cipriano Tornos (1833-1918) ocupó el cargo de pastor de la iglesia de la IEE desde 1876 hasta 1918 (García Rubio 1994:290-293) y Juan Bautista Cabrera la dirección de la IERE desde 1880 hasta 1916, ambos ya mencionados como masones.

En el norte (García Rubio 1996:2127-253), el vínculo de pastores con la masonería fue constante también. La congregación de la IEE de Santander fue atendida por Enrique Tienda (†1905) desde 1878 y luego por Elías B. Marqués desde 1924, y después de 1929por Benjamín Heras, todos masones. En Figueras, los López Rodríguez padre, hijo y tío, pastores de la IEE, maestro de escuela y médico, miembros de la logia Luz de Figueras, asumieron el liderazgo protestante y republicano en la ciudad desde los años de 1880hasta 1937.

El caso de Zaragoza es también aleccionador. Entre la inauguración de la capilla y de las escuelas de la IEE en junio de 1876 y el año de 1936 se sucedieron ocho pastores (García Rubio 1994: 217-223). Ellos fueron Segundo Sabio del Valle hasta 1882, Ángel Digón de 1882 hasta 1884, Carlos Araújo Carretero (-1925) de 1885 hasta 1918, Domingo Heras (1875-1923) de 1918 hasta 1923, Mauricio Lusa de 1923 hasta 1930, José María Gorría en 1931, Antonio J. Díaz de 1931 hasta 1933 y Benjamín Heras Benito hasta 1936.Entre aquellos ocho, cinco eran masones, sin que se sepa si los otros tres (Heras, Lusa y Gorría) lo fuesen o no, aunque se puede observar que dos de estos últimos, Heras y Lusa, pertenecían a familias de masones protestantes.

Grupo de protestantes de Zamora (hacia 1900)
De igual manera, la congregación de la IEE en Bilbao (García Rubio 1996:248) fue encabezada, desde su fundación en 1876 hasta 1925 por José Marqués y luego por Carlos Araújo Carretero ambos masones. Les sucedieron Pedro Mañucco, Dionisio Mangado y Benjamín Heras, el último también masón. En San Sebastián (García Rubio 1996:250), de los siete pastores entre 1881 y 1939 (Carlos Araujo 1881-1883, Manuel Carrrasco1883-1885, Manuel Mayorga 1885-1893, Ángel Digón 1893-1923, Antonio J. Díaz 1925-1931, Elías B. Marqués 1931-1936, Benjamín Heras desde 1939) por lo menos cinco fueron masones.

La continuidad de la presencia de pastores con vínculos masónicos en las congregaciones es contundente y no pudo dejar de afectarlas en el sentido de que la cultura protestante integró el lazo masónico como uno de sus componentes, pues estos dirigentes religiosos se movían de una congregación a otra, y por lo
tanto de una logia a otra, en una dinámica de redes. Una presencia tan sistemática de pastores masones en las congregaciones implica también que sus miembros fueran si no miembros por lo menos simpatizantes de la masonería.

A partir de la muestra obtenida, se puede adelantar que en la IEE y en la IERE, las dos organizaciones protestantes de mayor alcance hasta 1939, los pastores masones fueron mayoría y tuvieron posiciones dirigentes dándole al movimiento protestante su rasgo de simpatía hacia la masonería. Eso llevó a Mateo Avilés (citado por Vilar 2001:332) a «no descartar la posibilidad de que se diese un cierto proselitismo masónico en las Escuelas evangélicas». De estas escuelas, que atendían alumnos no necesariamente protestantes, salieron hombres como Indalecio Prieto, dirigente socialista y editor de El Liberal de Bilbao (García Rubio 1996:247), y también unas mujeres protestantes y masonas. Envista de la importancia de ciertos colegios femeninos como el de San Sebastián y del acento que el protestantismo puso sobre la educación de la mujer, la participación de maestras protestantes en la masonería femenina es probable. Lo confirmaría a modo demuestra, el nombre de Salomé Trigo, miembro de la logia Hijas del Solen Madrid en1877 quien, gracias a la pertinente indagación de F. Randouyer (2001:609) se puede relacionar con José Trigo Bustamante (¿su padre?), quien al mismo tiempo se encontraba trabajando de pastor de la IEE en Madrid.

La influencia de los dirigentes protestantes en la masonería española


Si el peso de los pastores masones en la organización protestante está comprobado, es probable que su influencia en la masonería fuese relativa. He subrayado que algunos fueron fundadores de logias y venerables, pero que escasos son los citados con grados altos. Sin embargo, a nivel local, a menudo tuvieron una cierta influencia como los ya citados Pablo Gasgel Schmitz en Málaga a finales del siglo XIX y Elías B. Marqués en Bilbao entre 1931 y 1936.

No se puede desechar tampoco el hecho de que templo evangélico y templo masónico hayan tenido una cierta cercanía, y que a veces el templo o el local protestante sirvió de lugar de reunión de la logia, en particular cuando el pastor era el fundador de la misma como ocurrió en Alcoy, en Zaragoza, en San Sebastián, en Salamanca (Oncins Hevia1996:170 y 175) y en Mahón, por ejemplo (García Rubio 1994: 272-273). Incluso en Figueras, el médico protestante Luis López-Rodríguez Murray llegó a instalar el taller masónico en su clínica (Clara 1989: 199). En Gijón, Guerra (2000: La masonería en Gijón, inédito) nos muestra que los fundadores y pilares de la Logia Amigos de la Humanidad N°. 61, en 1891 son el pastor Emeterio Fuentes de la IERE, y el diácono dela misma comunidad, José García Rubiera.

Sin embargo, la influencia en un plano nacional de aquellos dirigentes protestantes fue reducida al menos en la organización masónica. Un papel significativo se dio más bien en ciertas coyunturas en torno a problemáticas específicas. El caso más notorio es el destacado por Guereña (2001) en torno a la lucha abolicionista de los años de 1880. Ese autor muestra la fuerza que tomó esta cuestión gracias a la participación activa de la red protestante y masona.


Manuel Ruíz Zorilla
El primer congreso abolicionista internacional tuvo lugar en Ginebra, Suiza, en 1877. Entre los españoles miembros del Comité de honor se encontraban el dirigente político Manuel Ruíz Zorilla (1833-1895), Gran Maestro del G.O.E., el jefe republicano Emilio Castelar (1832-1899), la «feminista» Concepción Arenal (1820-1893) y dos pastores residentes en Madrid y Barcelona, el alemán Fritz Fliedner (1845-1901) y el ginebrino Alexandre Louis Empeytaz (1837-?). Desde 1877, Empeytaz, pastor de la iglesia evangélica de Barcelona, tradujo el opúsculo de Josefina Butler Una voz en el desierto. En Zaragoza, el principal portavoz del abolicionismo fue el pastor de la IEE, Sabio del Valle, quien difundió el mensaje desde la Logia Caballeros de la Noche, de la cual era miembro, y desde la Gran Logia Simbólica Independiente. Miembro de la Federación abolicionista de Joséphine Butler desde 1884 y miembro activo del Ateneo de Zaragoza, se sirvió de estas distintas redes asociativas para promover discusiones sobre la prostitución. La red masónica nacional sirvió de enlace difusor del mensaje y en ella los involucrados fueron también

Segundo Sabio del Valle
pastores protestantes. Así en El Taller, órgano de la Gran Logia Simbólica Independiente, otro pastor de la IEE, Manrique Alonso Lallave, maestro fundador de la logia Numancia N°. 16de Sevilla, escribía artículos afines. De igual manera en Figueras, donde la logia Luz de Figueras servía de enlace para difundir el mensaje abolicionista, la reunión de febrero de 1883 fue organizada en la escuela evangélica que dirigían el pastor de la IEE y su hermano, Luis y Alejandro López Rodríguez, ambos miembros de la logia. En otros términos, la acción abolicionista llevada por las logias en los años de 1880 fue en buena parte obra de actores protestantes en las mismas logias.

En otros tiempos, un actor protestante y activo masón, Elías B. Marqués, cuya personalidad entre 1931 y 1936 está destacada por Rodríguez de Coro (1992), parece haber cumplido un rol significativo en la discusión del tema del laicismo en la escuela. Hace falta indagar si un tema como éste (Ferrer Benimeli 2001) movilizó a otros actores protestantes españoles presentes en las logias, pero no es una casualidad que un masón protestante, pastor y maestro, fuese el ideólogo del tema en las logias bilbaínas. En esta misma línea, la cuestión de la secularización de los cementerios fue igualmente un temade lucha ideológica cubierto en la prensa masónica por pastores o diáconos masones, como sería el caso de Emeterio Fuentes y José Rubiera en Gijón en los años de 1890 (Guerra 2000: La masonería en Gijón, inédito).

Abolicionismo y laicismo son sólo unos de los temas que podrían servir para evaluarla influencia relativa que pudo tener el protestantismo en la masonería. Además, como lo hemos subrayado, los protestantes en las logias se destacaron en el debate religioso con el catolicismo lo que explica la publicación de sus argumentos en los órganos de prensa masónica como ocurrió en Málaga. Se puede adelantar incluso que ellos fueron, con los espiritistas, los especialistas de la polémica religiosa anticatólica en las logias.

Conclusión


La muestra significativa de dirigentes protestantes masones alcanzada a partir de fuentes secundarias, permite adelantar que el peso de la masonería en el protestantismo español fue mayor de lo que sostiene la historiografía hasta la fecha. Incluso se puede adelantar que la participación de cuadros protestantes en las logias fue más amplia; así, por ejemplo, en Valladolid, Martín Martínez (1989: 915) encontró la mención de tres pastores evangélicos en los cuadros de la logia Reforma desde su fundación en 1883 hasta 1894, sin mencionar sus nombres, lo que no nos permite tomarlos en cuenta. Sólo la elaboración de un corpus de dirigentes protestantes españoles entre 1868 y 1939 a partir de fuentes primarias deberá permitirnos el cotejo con los cuadros de logias existentes a nivel local. Eso ampliará sin duda la muestra que se podrá incluso extender a contextos aún más favorables no contemplados en aquel ensayo como lo fueron Puerto Rico, ya estudiado por Ayala (1995 y 1996), e incluso Cuba, señalado por Bastian (1999).
Sin embargo, no se puede dejar de anotar el caso atípico de las Asambleas de Hermanos (AH) en Galicia, que podría servir de prueba de cargo a la tesis de la afinidad necesaria entre protestantismo y masonería durante aquella época. Esta sociedad religiosa, la única protestante en la región durante el periodo considerado, no parece haber proporcionado dirigentes masones en el siglo XIX según Valín Fernández (1990), quien ha publicado la obra de referencia para la masonería gallega del último tercio del XIX. En los diversos cuadros de logias que reconstruyó, sólo anotó en Santiago de Compostela el nombre de Manuel López Navalón, director de una escuela para sordomudos, miembro de la naciente logia Luz compostelana en enero de 1870, cuyo nombre simbólico Lutero hace pensar en una identidad protestante (Valín Fernández 1990:288), sin que se le pueda relacionar con una sociedad religiosa específica y menos con los Hermanos, cuya trayectoria empezó desde La Coruña en 1875.

Sin embargo, este autor registra cuatro masones más con el nombre simbólico de Lutero y uno con el de Calvino en Villagarcía, Ferrol y Lugo (Valín Fernández 1990:204,230, 361 y 617). En estas poblaciones como en las demás señaladas por

Grupo de masones (España hacia 1930)
Valín Fernández(1990: 497) para las logias y por González Reposo (1999:399) para las comunidades de Hermanos, coexistían ambas organizaciones en una geografía similar. No es mera coincidencia la eventual relación entre ambas a nivel local, lo cual aún queda por explorar.

Se conoce la militancia republicana de la colectividad protestante de Marín, la más importante entre las de los Hermanos en Galicia, calificada de «roja» en 1936. Aquélla se había manifestado «en diferentes ocasiones, como por ejemplo en las elecciones de febrero de 1936, en las que se votó unánimemente al Frente Popular» (Vilar 2001:267).Conociendo la suerte que luego vivieron protestantes y masones, por lo menos se puede intuir que en general compartieron una común opción política, lo que tuvo que acercar también en Galicia, como en el resto de España, los dirigentes protestantes a las logias en los años anteriores.
Por cierto, y no sin fundamento, una persecución y denuncia del lazo protestantismo-masonería se produjo con el triunfo franquista, como lo adelanta García Rubio (1994:350). En junio de 1938 se establecieron relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y el Gobierno rebelde de Burgos tras la derogación por los militares sublevados de la legislación laica de la Segunda República. Aquélla fue sustituida por una nueva legislación en la que la Iglesia Católica ocupaba de nuevo una posición privilegiada. Con ello se identificaba lo nacional con lo católico. No ser católico era ser «enemigo de la patria». En particular, se tachó al protestantismo de afecto a la República, lo que era cierto. Los templos, colegios y otras instituciones fueron cerrados por orden gubernamental cuando no fueron saqueados, según sucedió en Águilas (Murcia), por mencionar un ejemplo entre decenas de casos –en Andalucía y Cataluña sobre todo– (Vilar, 1979, 1993). Se relacionó a los protestantes con «comunistas» y masones y se inició una depuración que afectó principalmente a pastores y
miembros que tenían cargos públicos (García Rubio, 1994:355). De los trece pastores masones de la muestra ejerciendo en 1936, diez fueron ejecutados o condenados a duras penas de cárcel o tuvieron que exilarse. Esta sangría permite medir la cercanía de ambos movimientos en el destino de sus dirigentes que refleja la proximidad ideológica que asumieron en la España contemporánea.

El grupo que vende el 'software' israelí de Ex Libris suma casi 300 adjudicaciones de universidades, el Banco de España, seis ministerios y la CNMC


La Biblioteca Nacional es sólo una más de la casi cincuentena de instituciones españolas que han adquirido los diferentes sistemas de software y bases de datos desarrollados por la empresa israelí Ex Libris y comercializados por Clarivate, el grupo británico que en 2021 terminó absorbiéndola.

Ex Libris saltó a los titulares de los medios españoles en octubre de 2025, cuando el Ministerio de Cultura se comprometió públicamente, tras una campaña de recogida de firmas en la que participaron más de 300 bibliotecarios y archiveros de toda España, a sustituir el software Alma, creado por Ex Libris y utilizado por la Biblioteca Nacional. "El Ministerio de Cultura ha puesto en marcha una nueva licitación para la gestión bibliotecaria de la BNE que excluirá a las empresas vinculadas con la ocupación de Palestina", anunciaba entonces Cultura, acogiéndose al recién aprobado Real Decreto-ley de medidas urgentes contra el genocidio en Gaza y de apoyo a la población palestina.

Sin embargo, 11 meses después, la Biblioteca Nacional sigue usando el software israelí, gracias a un contrato que no concluye hasta 2029. Al igual que ocurre con decenas de instituciones y organismos públicos, desde universidades hasta ministerios pasando por el Banco de España y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

En la Plataforma de Contratación del Estado, Ex Libris, ProQuest –la empresa estadounidense que compró la israelí en 2015– y Clarivate –que, a su vez, adquirió ProQuest en 2021– han conseguido un total de 96 grandes adjudicaciones públicas desde 2017. La mayoría de ellas corresponden a universidades de todo el país, pero también a instituciones como el Banco de España, la CNMC, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, el CSIC o el Ciemat (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas). Los departamentos de Salud de la Generalitat de Catalunya y la Junta de Extremadura, así como el Gobierno de Navarra, también utilizan su software.

La suma de ese volumen de contratación asciende a 50,42 millones de euros. Pero a esa cantidad hay que añadir 3,2 millones de euros más procedentes de los 182 contratos menores que Ex Libris –22, por valor de 69.387 euros– y ProQuest –160, por valor de 3,13 millones– han firmado con instituciones de toda España desde 2017. Clarivate no ha conseguido ningún contrato de este tipo, aquellos con un importe inferior a 15.000 euros sin IVA para suministros y servicios, e inferior a 50.000 euros para obras. A diferencia de los ordinarios, no precisan de concurso, se adjudican a dedo y tienen menos requisitos de publicidad.

Es decir, el importe total de las 278 adjudicaciones –ordinarias y menores– otorgadas a las tres empresas del grupo Clarivate asciende a 53,7 millones de euros.

Siete adjudicaciones en 2026


El grupo concursa en España directamente con su empresa británica, Clarivate Analytics (UK) Limited, su filial alemana Ex Libris GmBH y su filial estadounidense con sede en Ann Arbor (Michigan), ProQuest LLC.. Aunque también ha creado filiales en España, Clarivate Spain SL y Clarivate Analytics (España) SA, domiciliadas en la misma dirección de Barcelona. Con la segunda, consiguió en diciembre de 2025 un contrato de 243.326 euros del CSIC para usar la plataforma de gestión bibliotecaria Alma/Primo, el producto estrella creado por Ex Libris en 2011.

También constituyó ProQuest Information & Learning España SL, con la que el grupo logró sus primeros contratos en España, en 2017 y 2018, adjudicados por la Universidad de Alicante para suministrar libros electrónicos y publicaciones a sus bibliotecas.

Así, Clarivate Analytics (UK) Ltd. se ha hecho con 10 adjudicaciones públicas por importe de 26,17 millones de euros. Entre ellas, las dos de mayor volumen, otorgadas por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, que depende del Ministerio de Ciencia e Innovación: 11,52 millones de euros por un contrato de tres años a cambio de acceder a la plataforma Web of Science, una colección de bases de datos de referencias bibliográficas y publicaciones periódicas desde 1900 hasta la actualidad. La fundación pública pagó por acceder a la plataforma en 2020 por primera vez y renovó el servicio tres años más tarde.

Con Proquest LLC, el grupo ha conseguido 41 adjudicaciones públicas por valor de 6,55 millones de euros. Las universidades Complutense y Autónoma de Madrid, la Pompeu Fabra y la de Barcelona, así como las de Huelva, Jaén y Miguel Hernández de Elche figuran entre sus contratantes. También dos consorcios: el de Serveis Universitaris de Catalunya y el Consorcio Madroño, integrado por las universidades públicas de Madrid y la UNED, han comprado sus sistemas de gestión documental.


Fachada del Banco de España y la estación de metro.

Además, Ex Libris GmBH, con sede en Hamburgo, ha obtenido 45 adjudicaciones por importe de 17,7 millones de euros. El Banco de España lleva desde 2022 confiando en Ex Libris para gestionar su biblioteca. El último contrato, adjudicado el pasado mes de mayo por 360.000 euros, tiene una duración de tres años, prorrogables a cinco. También la CNMC ha migrado los datos de su biblioteca a la plataforma Primo/Alma. Además, las bibliotecas de las universidades catalanas, andaluzas, castellanoleonesas y gallegas han contratado la plataforma de gestión documental de Ex Libris. Al igual que la Universidad Jaume I de Valencia, la Universidad de Extremadura, el Ciemat y el CSIC.

De las 96 grandes adjudicaciones publicadas en la Plataforma de la Contratación del Estado en los últimos 10 años, 32 aún están vigentes. Al menos siete fueron formalizadas en este mismo 2026.


El consejero delegado de Clarivate, Matti Shem Tov.

Cautivos tecnológicos


Buena parte de ellas son renovaciones de contratos anteriores: una vez adquirido el software, las instituciones tienen que seguir recurriendo a la empresa que se lo suministró y posee la propiedad intelectual de las actualizaciones o se encarga de su mantenimiento. La mayoría de esos contratos, por tanto, se han tramitado mediante el procedimiento negociado sin publicidad, puesto que estas tres empresas gestionan el acceso a sus sistemas y plataformas de forma exclusiva. "Se trata de un producto distribuido exclusivamente por la compañía ProQuest LLC, no siendo posible, por tanto, contratar con otro proveedor de mercado esta base de datos", explica el adjudicador de uno de los contratos.

Es lo que se conoce como "cautiverio tecnológico" o vendor lock-in. Cambiar de proveedor de software supone tal aumento de costes y riesgos o problemas de adaptación que las empresas prefieren evitarlos aceptando las condiciones y precios que les impone el suministrador.

Por lo que se refiere a los contratos menores, entre los organismos e instituciones que se los han adjudicado a ProQuest y Ex Libris figuran buena parte de sus clientes "mayores" –Consorcio Madroño, Universitat de València, Ciemat, CSIC–, pero también otros a los que han vendido suscripciones a sus bases de datos. Los ministerios de Economía, Defensa, Presidencia, Transición Ecológica y Transformación Digital llevan años renovando su suscripción anual con ProQuest LLC. También el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), las universidades del País Vasco, Málaga y La Laguna. Y dos entidades más dependientes del Ministerio de Cultura: el Instituto Cervantes y el Museo Reina Sofía. El organismo dirigido por Luis García Montero firmó una suscripción a la base de datos Factiva, que gestiona Dow Jones, el pasado mes de marzo. Un año antes, había comprado a ProQuest LLC otra suscripción a las bases de datos Refworks y TESO (Teatro Español del Siglo de Oro). El Museo Reina Sofía suscribió dos contratos con ProQuest LLC en 2021 para acceder a una base de libros electrónicos, por un importe pequeño: 7.528 euros.

Seis siglos de contenido


Clarivate se promociona como "proveedor líder mundial de software e información" para universidades, gobiernos, bibliotecas públicas y empresas. En 2025, facturó 2.128,7 millones de euros, pero cerró con números rojos, 201,1 millones de pérdidas. Su oferta de productos es amplia. Además de la plataforma científica Web of Science, las aplicaciones para bibliotecas de ProQuest suman 6.000 millones de páginas digitales. "Seis siglos de contenido, la mayor colección mundial de revistas, libros electrónicos, fuentes primarias, tesis, noticias y vídeos", presume la empresa. Además, vende Alma –creada por Ex Libris en 2011–, la primera plataforma de servicios bibliotecarios en la nube. Es lo que se conoce como SaaS (software as a service): el usuario no tiene que instalar el programa en sus equipos, sino que paga una cantidad a cambio de acceder a ellos a través de internet.

Desde agosto de 2024, el consejero delegado de Clarivate es el israelí Matti Shem Tov, quien presidió Ex Libris desde 2003 hasta 2017. La empresa se había fundado en 1986 en Jerusalén y fue adquirida por ProQuest LLC en 2015. Dos años más tarde, Shem Tov fue nombrado consejero delegado de la compañía de Michigan. Cuando en 2021 la británica Clarivate compró ProQuest por 5.300 millones de dólares, el israelí ascendió también al máximo puesto directivo del grupo, cuya matriz, según puede rastrearse en Companies House –el Registro Mercantil británico–, es un holding domiciliado en el paraíso fiscal de Jersey.
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